sábado, 27 de junio de 2020

Entrevista con Guillermo del Valle


Guillermo del Valle entrevista a Santiago Armesilla sobre la teoría y praxis del marxismo español y su relación con la idea de España, desgranando entre otras su contraposición a las diferentes manifestaciones de la izquierda indefinida, identitaria y posmoderna, o a la propia derecha neoliberal. Así mismo, se aborda la ubicación geopolítica española, las limitaciones dentro de la UE y su posible orientación hacia la iberofonía. En la parte final, se realiza un breve cuestionario sobre algunas figuras políticas del pasado y del presente relacionadas con la izquierda política.

viernes, 26 de junio de 2020

Análisis comparativo entre la teoría del valor-trabajo y la teoría de la utilidad marginal desde la teoría del cierre categorial


Análisis comparativo entre la teoría del valor-trabajo y la teoría de la utilidad marginal desde la teoría del cierre categorial

Año: 2010
Trabajo de investigación para alcanzar la Suficiencia investigadora y obtener el DEA (Diploma de Estudios Avanzados), en el programa de Economía Política y Social en el Marco de la Globalización (RD778), de capacitación para realizar la posterior Tesis Doctoral.
Presentado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Calificado con Sobresaliente.

Planteamientos y objetivos de este trabajo. En este trabajo expondremos lo que al final, en la conclusión, llamamos teoría circularista-sintética del valor-trabajo, que resulta, primero, de un análisis gnoseológico de las dos teorías del valor económico más importantes (la teoría de la utilidad marginal y la teoría del valor-trabajo), más un análisis aplicado de ambas teorías en la oferta y la demanda como determinantes de los precios comerciales y, finalmente, un análisis de las implicaciones de la intervención estatal a la hora de realizar la administración y el reparto de los valores objetivos creados históricamente en toda sociedad política en su campo económico. El análisis de las dos teorías del valor se realiza desde la teoría del cierre categorial, teoría de la ciencia del materialismo filosófico. El trabajo, por tanto, contiene al tiempo metodologías propias de la economía y de la filosofía, distinguiendo y compensando ambas partes. La conclusión final supone una reelaboración, partiendo de las coordenadas del materialismo filosófico, de la teoría del valor-trabajo. 

Metodología seguida en la exposición. La metodología empleada consiste en una exposición de la teoría de la utilidad marginal seguida de una teoría del valor trabajo, para después exponer brevemente la teoría del cierre categorial. Al final se realiza un análisis comparativo de las dos, el cual se va avanzando a lo largo de la lectura del trabajo, para al final exponer una conclusión. Los casos de economía aplicada analizados son los propios de los dibujos de las curvas de demanda y oferta más los propios de metodologías de gestión de proyectos, como CPM y PERT, que permiten el cálculo del coste de producción. La metodología es, por tanto, analítico-práctica, y para realizarla se utilizan métodos analíticos propios de la economía política, de filosofía de la ciencia y de economía aplicada. 

Índice 

Planteamientos y objetivos de este trabajo.

Metodología seguida en la exposición. 2

Desarrollo: Teoría de la utilidad marginal.

Utilidad marginal: definición y evolución histórica.
a) Utilidad cardinal. 7
a.1.) Utilidad marginal decreciente. 9
a.2.) Utilidad marginal del dinero. 10
a.3.) La deducción de la curva de demanda individual a partir de la utilidad cardinal. 10
a.4.) Utilidad marginal y precio comercial. 10
a.5.) Sobre la ley de la demanda. 11
b) Utilidad ordinal. 11
b.1.) Sobre la elasticidad de sustitución. 13
b.2.) Elección óptima del consumidor. 15
b.3.) ¿Qué ocurre con las curvas de indiferencia cuando hay otros bienes? 15
b.4.) La deducción de la curva de demanda individual. 16
b.5.) La curva de renta-consumo. 17
b.6.) Los efectos sustitución y renta. 18
c) La teoría de la preferencia revelada. 20
c.1.) La curva de demanda individual y de mercado y las llamadas expectativas. 21
d) La deducción de curvas de demanda a partir de los tres métodos (utilidad cardinal, utilidad ordinal y teoría de la preferencia revelada). 23
e) Problemas de la teoría de la conducta del consumidor. 23 
La teoría del valor-trabajo: su desarrollo en Carlos Marx e Isaac Illich Rubin. 25

La demanda en Rubin. 26

Distribución proporcional del trabajo y valor. 29

Volumen de la producción y valor. 33 

Ecuación de oferta y demanda. 36 

Precio de producción y valor. 43 

Distribución y equilibrio del capital. 44 

Distribución del trabajo y distribución del capital. 47

El precio de producción. 48 

Precio de producción y valor-trabajo. 52 

El trabajo productivo. 55 

La teoría del cierre categorial: la gnoseología como filosofía de la ciencia. 59 

La teoría del cierre categorial como teoría gnoseológica circularista. 59 

Estructura general: principios y modos de la ciencia. 61 
a) Las ciencias son construcciones históricas. 61
b) Partes formales y partes materiales de las ciencias. 62
c) El análisis de las ciencias por medio del lenguaje: las nueve figuras del espacio gnoseológico. 66
d) Construcciones objetuales y proposicionales. 71
e) El cierre categorial como reconstrucción del concepto de categoría en sentido gnoseológico. 72
f) Principios y modos de las ciencias categoriales. 74
g) Sobre el método científico. 76
h) Verdad e identidad en la teoría del cierre categorial: la verdad científica como identidad sintética. 77
i) Las franjas de verdad en las ciencias. 82
j) El concepto de teoría de la teoría del cierre categorial. 83 
La dialéctica de las ciencias. 84 
a) Dialéctica entre las ciencias y su medio extracientífico. 84
b) Dialéctica de una ciencia consigo misma: el descubrimiento científico. 85
c) Dialéctica entre las ciencias. 87 
Clasificación de las ciencias. 88 

Análisis comparativo de las teorías de la utilidad marginal y del valor-trabajo desde la teoría del cierre categorial. 95 

La institución del reloj, clave en el campo gnoseológico de la Economía Política. 100 

Metodologías tecnológicas de cálculo del coste de producción: CPM y PERT. 102 

Conclusión. La ‘vuelta del revés’ de la teoría del valor-trabajo: la teoría circularista-sintética del valor-trabajo. 108

Bibliografía. 112 

Webografía. 114 

Índice. 115

domingo, 21 de junio de 2020

"El marxismo y la cuestión nacional española" en formato eBook y Kindle

Formato eBook (Precio: 8,00 ): 

Formato Kindle (Precio: 8,00 ): 

ISBN: 978-84-17700-683
Editorial: El Viejo Topo
Año original de edición: 2017
Reedición digital en ebook y Kindle: 2020
Páginas: 340
Precio en eBook y Kindle: 8,00 euros

Versión en papel:
https://tienda.elviejotopo.com/catalogo/2943-el-marxismo-y-la-cuestion-nacional-espanola-9788416995301.html

¿Qué causas históricas han llevado a que buena parte de la izquierda española asocie la idea de España con el franquismo, rechazando por tanto el asociarse con dicha idea, e incluso con defender la nación española como proyecto de izquierdas? La respuesta a esta pregunta conlleva realizar un análisis tanto de la Historia de España como de los avatares que el marxismo ha sufrido desde su entrada en el país en el último tercio del siglo XIX hasta nuestros días. Este libro sostiene que el rechazo de gran parte de la izquierda hacia la idea de España tiene que ver con la nula existencia de un marxismo propiamente español y, por extensión, en español. Y la ausencia histórica de un marxismo español, que tiene causas históricas muy concretas, explica por qué la cuestión nacional española no se ha resuelto desde las izquierdas, particularmente las de raíz marxista, que han acabado derivando hacia derroteros federalistas, confederalistas, plurinacionales o directamente independentistas que no tienen conexión alguna ni con la doctrina de Marx sobre el Estado y la nación, ni con los desarrollos posteriores, inspirados en él, de Engels, Lenin y Stalin. Los textos de estos autores, junto a los de Rosa Luxemburg, fueron traducidos muy tardíamente, cuando la asociación de la idea de España con Franco estaba ya consolidada.
El marxismo y la cuestión nacional española analiza las causas históricas que han impedido la construcción del marxismo español, la resolución de la cuestión nacional española desde el marxismo y la asociación entre la idea de España y el franquismo. Pero también ofrece a los lectores la auténtica doctrina marxista-leninista sobre la nación, en base a los autores ya mencionados y a sus textos más importantes sobre este asunto, incluidos los de Marx y Engels sobre España. Y aporta, también, caminos políticos prácticos que ayudarían al marxismo español a actuar de cara al futuro en torno a una nación, España, a la que no debería rechazar sino apropiarse.
Publicidad del libro en la página oficial de El Viejo Topo 

Previa del libro en La Hora de la República, Radio Vallekas, 27 de junio de 2017
Presentación de El marxismo y la cuestión nacional española en La Hora de la República, Radio Vallekas, 26 de septiembre de 2017
Entrevista en Píldora Roja- Enfoque Crítico sobre El marxismo y la cuestión nacional española
Reseña de Pablo Peña Delfargue en Rebelión.Org: "¿Por un marxismo en español que pueda aclararse en la cuestión nacional española?"
Réplica del autor a Pablo Peña Delfargue
Cuestión nacional, dialéctica de Estados y Revolución de Octubre de 1917
El marxismo y la cuestión nacional
El marxismo y la cuestión nacional española en el catálogo de la Biblioteca de la Universidad de Princeton, Estados Unidos
Primer apartado de la Introducción de El marxismo y la cuestión nacional española (web de El Viejo Topo)
Alternativa Ciudadana Progresista y El Viejo Topo presentan el libro El marxismo y la cuestión nacional española, en Barcelona, 14 de noviembre de 2017
Presentación de El marxismo y la cuestión nacional española en la Universidad Carlos III de Madrid, 4 de diciembre de 2017
Presentación de El marxismo y la cuestión nacional española en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, 15 de diciembre de 2017
Marxismo y la cuestión nacional en España, por Félix Población
Entrevista sobre El marxismo y la cuestión nacional para la revista de El Viejo Topo, nº 359, diciembre de 2017.
Carlos M. Madrid Casado, "La revolución proletaria", El Catoblepas, 181, otoño 2017, p. 2
Julián Cruz, "La vuelta del revés", Nudo, 2, 21-12-2017
Reseña de El marxismo y la cuestión nacional española, para Zenda Libros, por Joaquín Jiménez Planels y César Cruz Trigo
Presentación de El marxismo y la cuestión nacional española en seminario IELAT
Crítica de El marxismo y la cuestión nacional española, por José Luis Pozo Fajarnés
Réplica a José Luis Pozo Fajarnés
Entrevista para Cosmonautas filosóficos sobre El marxismo y la cuestión nacional española


Índice.

1. Introducción. España = Franco.
a) La Leyenda Negra y la hispanofobia.
b) La influencia del krausismo en España y la ausencia de Hegel.
c) Krausismo vs. Marxismo.
d) El krausismo en el régimen de 1978.
e) Más allá de la Leyenda Negra y el krausismo combinados hay más causas que han impedido el nacimiento de un marxismo español.

Parte I. La cuestión nacional en Marx y en Engels. Su aplicación a España.

2. “Los obreros no tienen patria…”.
a) Las acusaciones burguesas al comunismo. Primera acusación: abolición de la propiedad privada vs. abolición del capital.
b) Segunda acusación: abolición de la libertad individual vs. abolición de la libertad de conformar y valorizar capital.
c) Tercera acusación: abolición del trabajo vs. abolición de la explotación capitalista.
d) Cuarta acusación: abolición de la cultura vs. conquista de la civilización.
e) Quinta acusación: abolición de la familia vs. protección comunista de los niños y liberación de la mujer.
f) Sexta acusación: abolición de la patria vs. elevación del proletariado a la condicion de clase nacional.

3. Marx y Engels sobre España.
a) Marx, marxismo y marxistas. Cómo llegan estos términos a España.
b) España, ¿"despotismo oriental" según Marx?
c) Una aproximación de Marx a las revoluciones españolas.
d) España, como nación política, es una creación de las izquierdas.
e) El materialismo histórico y la dialéctica aplicados a la Historia de España. La teoría de los períodos revolucionarios (1º: 1808-1814; 2º: 1820-1823; 3º: 1834-1843; y 4º: 1854-1863).
f) El quinto período revolucionario: el Sexenio Democrático (1868-1874).
g) El sexto período revolucionario: el fin del turnismo de la Restauración (1917-1923).
h) El séptimo período revolucionario: la Segunda República y la Guerra Civil (1931-1939).
i) La Historia de España como nación política a lo largo de siete períodos o ciclos revolucionarios.
j) La lucha de clases en la España anterior a 1808. La formación de España como nación histórica.
k) La Guerra de la Independencia Española (1808-1814). Primer período revolucionario y nacimiento de la nación política.
l) La importancia del anarquismo en la historia de España. Engels, “Los bakuninistas en acción” y el freno histórico del anarquismo al marxismo.
m) Los textos de Marx y Engels sobre España y su contribución a la construcción del marxismo español, y en español.

4. Sobre la cuestión irlandesa.
a) Dialéctica de Imperios. Marx sobre “La dominación británica en la India”.
b) Acerca de los “Futuros resultados de la dominación británica en la India”.
c) Tanto la India como Irlanda fueron colonias del Imperio Británico.
d) La emancipación de la colonia británica de Irlanda y la revolución comunista en el Imperio Británico.
e) La trampa de la independencia de Irlanda, urdida desde Londres.
f) Cómo Irlanda se convirtió en colonia británica y por qué su caso no es equiparable al de ninguna región de España.
g) Qué es el colonialismo desde las coordenadas del materialismo histórico.

Parte II. La cuestión nacional en Lenin, Stalin y Rosa Luxemburgo.

5. Lenin, el Estado y la revolución.
a) La actitud de la revolución proletaria hacia el Estado.
b) Qué quiere decir realmente el marxismo-leninismo con “extinción” del Estado.
c) La dictadura del proletariado es el Estado proletario, la organización del proletariado como clase dominante.
d) Marxismo-leninismo y parlamentarismo.
e) El marxismo-leninismo contra el separatismo, contra el federalismo y contra el confederalismo. El centralismo obrero.
f) La República Única e Indivisible, el modelo de Estado del marxismo-leninismo.

6. Sobre el derecho de autodeterminación.
a) Bolchevismo oriental y bolchevismo occidental: dos ramas del marxismo-leninismo aplicadas a realidades históricas y geopolíticas distintas.
b) La idea de “autodeterminación” en Lenin. Su significado real y su contextualización.
c) La singularidad de Polonia. De Imperio conquistador de Moscú a colonia de Rusia.
d) El caso de Polonia, como el de Irlanda, tampoco es extrapolable al de ninguna región de España. “Polonia” en la cultura popular española.
e) El “derecho de autodeterminación” no es aplicable a las naciones de Europa occidental. El abecé del marxismo.
f) Lenin, el bolchevismo oriental y la unidad de los trabajadores por encima del nacionalismo.
g) La singularidad de Noruega. De región de Dinamarca a Colonia de Suecia.
h) La Unión Soviética fue la remodelación socialista de un Imperio Colonial donde la metrópoli y sus colonias se convirtieron en repúblicas federadas.
i) Tras el hundimiento del bolchevismo oriental, hay que descartar su idea de “autodeterminación”.

7. Stalin y la cuestión nacional.
a) Stalin contra la ola nacionalista en Rusia.
b) La definición de nación según Stalin. Las siete características que ha de tener, obligatoriamente, una nación para ser nación.
c) Ni Cataluña ni el País Vasco son naciones desde las coordenadas del marxismo-leninismo.
d) Psicología y cultura nacionales según Stalin y el marxismo-leninismo.
e) Si se dan seis características de siete, no hay nación. Tienen que darse las siete características a la vez.
f) Irlanda: la excepción que confirma la regla en Europa occidental. El camino a seguir por el comunismo del futuro respecto a la cuestión nacional.

8. Bundismo y austromarxismo. Su influencia en España.
a) Qué es el austromarxismo y cómo lo critica Stalin.
b) La idea de nación del austromarxismo es la misma que la del nacionalsindicalismo de la Falange.
c) El austromarxismo fue cómplice de la destrucción de Austria-Hungría.
d) Stalin contra la autonomía cultural-nacional austromarxista.
e) La influencia del austromarxismo en España fraccionó a las fuerzas políticas y sindicales de la clase obrera.
f) La oposición bolchevique al bundismo y al liquidacionismo por su separatismo.
g) El “marxismo” en España es un conjunto de retazos de ideas mal conjugadas de bolchevismo oriental, bundismo, austromarxismo, eurocomunismo y postmarxismo.

9. Cuestión nacional, táctica y estrategia bolcheviques.
a) La cuestión nacional no puede desconectarse de la cuestión internacional.
b) Contra el federalismo, autonomía regional, provincial y municipal combinada con centralismo.
c) La táctica y la estrategia bolcheviques sobre la cuestión nacional en Los fundamentos del leninismo.
d) Qué es revolucionario y qué es reaccionario en España.
e) La geopolítica revolucionaria del marxismo-leninismo.
f) Un solo Partido, un solo Estado, un solo Poder. Una sola Revolución.
g) El racionalismo universalista de la Revolución Comunista. Su expansión y trascendencia.

10. Rosa Luxemburgo y el Estado obrero.
a) La posición de Rosa Luxemburgo sobre la autodeterminación.
b) La nación política obrera.
c) Contra el federalismo una vez más.
d) Como Lenin y Stalin, Luxemburgo combina centralismo con autonomía local.
e) Autonomía no es ni descentralización, ni federación ni confederación, ni de iure ni de facto.

Parte III. La cuestión nacional española y el marxismo español hoy.

11. El problema de España desde el franquismo.
a) La llegada del nacionalismo cultural (völkisch) a España.
b) Orígenes de la germanofilia de Estado en España. El primer franquismo.
c) Franco orienta a España hacia el atlantismo y el europeísmo. El régimen de 1978 continúa esa orientación y la afianza.
d) La nueva división internacional del trabajo tras la caída de la Unión Soviética. España en la era de la Globalización.
e) La oposición anticomunista al franquismo. La CIA, el Congreso por la Libertad de la Cultura y su simpatía hacia los nacionalismos periféricos.
f) El Congreso por la Libertad de la Cultura se infiltra en el Partido Comunista de España. Comienza la orientación eurocomunista, federalista y europeísta del PCE.
g) El régimen de 1978: un régimen construido contra el Partido Comunista de España.

12. Conclusiones.
a) A más europeísmo, menos España.
b) ¿Qué hacer?

miércoles, 10 de junio de 2020

Entrevista para el blog Lenis Bellvm, de Pedro Gallego


¿Se puede ser de izquierdas y patriota? Entrevista a S. Armesilla

Amplio es el debate sobre si la ideología es una forma de pensar, o una forma de sentir. Y me posiciono sin posicionarme: para unos es una cosa y para otros, la contraria. Para aquellos que sobreponen el folclorismo iconodúlico a la consecución de metas, os pongo en advertencia, no será esta una entrevista placentera. No suele ser un pasatiempo gozoso que señalen las estulticias que a uno le son propias. Pero precisamente ese es el trabajo de nuestro entrevistado, el señor Santiago Armesilla. Comunista confeso y orgulloso, explícito y antiposmoderno, a pesar de dedicar su vida a la política, no es un político al uso. Ni parece pretender serlo. Su labor es mucho más profunda e interesante: criticar a la izquierda desde la propia izquierda para guiarla y adecuarla a los tiempos modernos y enfocarla hacia la consecución de sus fines. O como el mismo prosa: "hacer cartografía para los barcos". 

Contradiciendo la lógica de aquellos que se llaman a sí mismos periodistas, Armesilla se encuentra cómodo. No obstante, es menester reconocer la extenuación que provoca su posición: la artillería de la derecha le dispara de frente, a la vez que también se encuentra torpedeado por la artillería que le dispara por retaguardia, desde la izquierda indefinida. Incordiando constructivamente, se pregunta: ¿se puede disponer de ortodoxia sin corpus político explícito? Y se afirma, que 'Sí, se puede'. Nótese la alegoría morada. La izquierda más allá del centro dispone de unos presupuestos ideológicos que por permanecer no escritos, intangibles, alcanzan un poder descomunal. Es esta la suerte de peronismo español al que aspira Podemos, como bien señala Armesilla en "Comprendiendo a Podemos".

En esta entrevista con Santiago Armesilla buscamos ahondar en la historia de España en pos de encontrar definición y hoja de ruta para solucionar el problema territorial enquistado, excesivamente latente en nuestro país. El «Problema de España» que une a los pueblos en una unidad política, como diría Gustavo Bueno. Y a fuerza de hablar de territorialidad, hablamos de gobierno y hablamos de políticas públicas, pues parafraseando a Pérez Royo: "los nacionalismos no tienen fuerza suficiente para independizarse, pero sí tienen fuerza para hacer imposible el funcionamiento democrático del Estado español". 


Santiago Armesilla


P- Argumenta usted en su libro “El marxismo y la cuestión nacional española”, que uno de los elementos de la ausencia de identificación patriótica dentro de la izquierda española fue la carencia de traducciones de los textos marxistas clásicos. Sin embargo, el sentimiento antiespañol está vigorosamente arraigado en el seno de la población tanto marxista-leninista, como de izquierda indefinida. Aparte de la Leyenda Negra de España, ¿qué factores actúan en el presente como inhibidores de un sentimiento patriótico en la izquierda?

R- En mi libro, ”El marxismo y la cuestión nacional española”, señalo que la hipótesis de que una de las razones de la identificación de la idea de España con el franquismo por parte de la gran mayoría de la “izquierda” española se debe, en gran medida, a la ausencia histórica de la construcción teórica de un marxismo netamente español y, por extensión, en español, que permita analizar no solo el desarrollo del modo de producción capitalista en España sino toda la Historia anterior al capitalismo en nuestra nación. Ello implica, sin duda, analizar el Imperio Español desde las coordenadas materialistas de Marx, cosa que él hizo en buena parte, y sobre la cual se debería continuar trabajando. 

Algunos afirman, erróneamente, que el marxismo es una “ciencia” y que, por ello, no puede adaptarse a la idiosincrasia de cada nación. Pero ambas cosas son falsas. El marxismo no es una ciencia, es un sistema filosófico que bebe de las ciencias realmente existentes para desarrollarse, en todo caso, Marx pretendió apoyarse en ellas para superar el socialismo llamado por él “utópico”, pero sin negar sus logros, y avanzar a un socialismo “científico”. En otras palabras, crear un socialismo cuya construcción sea plausible partiendo de lo real y superándolo, hasta llegar al comunismo, situación en la que ya sería imposible volverá las relaciones sociales presocialistas. 

Lo segundo es falso porque el marxismo solo ha triunfado donde se ha hecho plenamente nacional, es decir, donde, como afirma Doménico Losurdo, la causa socialista y comunista han tenido una profunda resonancia nacional, donde el internacionalismo político (que no étnico ni fraccionario), partiendo del Estado-nación realmente existente, ha sido profundamente nacional. Solo ahí los comunistas han podido vencer el ataque de quien quería derrocarlos del poder y conservarlo. Para poder llegar a esta situación en España, primero es necesario construir un marxismo netamente español, que nunca ha existido, sin negar las aportaciones valiosas que, en materias puntuales, han desarrollado algunos en materia económica, filosófica, antropológica, sociocultural, etc... 

Para construirlo, es necesario superar los doce obstáculos históricos que, a mi juicio, han impedido dicha construcción, los cuales señalo en el libro: acabar con la Leyenda Negra antiespañola, que provoca endofobia entre nuestros izquierdistas; acabar con el peso político, cultural y educativo del krausismo, que impidió la entrada de Hegel en España por la “izquierda”, y que ahora es posible partiendo del materialismo filosófico de Gustavo Bueno, que recoge tanto a Hegel como a Marx y los entreteje con las tradiciones filosóficas netamente españolas del pasado; estudiar detenidamente los textos de Marx y Engels sobre España, traducidos por completo y bien solo desde 1998; triturar la influencia anarquistaantiestatista, en nuestros izquierdistas, diluida en otras tradiciones que nada tienen que ver con aquella; acabar con la influencia austromarxista en nuestros izquierdistas; destruir la socialdemocracia, tanto de Izquierda Unida como de Podemos, que impide construir un movimiento obrero revolucionario; disociar para siempre la idea de España del franquismo, analizando críticamente aquel periodo de la historia de España desde el materialismo histórico; denunciar la acción conspiradora que ejerció el Congreso por la Libertad de la Cultura contra nuestro país, y que hoy continúan las instituciones globalistas como Open Society, que buscan perpetuar el capitalismo liberal progresista a costa de la soberanía nacional y del bienestar de los trabajadores; arrinconar para siempre el legado eurocomunista del PCE; criticar el europeísmo, el atlantismo y la Leyenda Rosa de la Transición que preparó el terreno a ambos fenómenos; retomar las ideas nacionales de Rosa Luxemburgo, más adaptables al mundo ya postcolonial en que vivimos y sin Imperios multiétnicos y multirreligiosos en Europa oriental, más aún tras la caída de la URSS y de Yugoslavia; y destruir el postmodernismo de la izquierda indefinida. Como verás es una labor titánica, pero no queda otro camino.


El marxismo y la cuestión nacional española. Uno de los libros más influentes de Santiago Armesilla.


P- Desde el independentismo, tanto vasco como catalán (entre otros), se alude a la defensa de la identidad propia frente a un movimiento centrípeto madrileño. Esto implicaría denominar  “minorías” a estos grupos. ¿Estas “minorías” se constituyen en etnia, con una cultura propia e historia propia? ¿cuáles son los rasgos culturales que cohesionan a estas minorías? ¿podríamos hablar que en el caso español, los nacionalismos periféricos están constituidos únicamente de comunidades de habla diferenciada?

R- Que exista un movimiento nacionalista no implica que haya nación. De hecho, este es el argumento de los secesionistas contra España, pues tachan de nacionalista español a todo aquel que defienda la nación española, aunque nieguen que esta exista. La diferencia es que en origen, en curso y en cuerpo, el nacionalismo español es político, surge durante los primeros cinco periodos revolucionarios liberales que Marx y Engels constatan en sus escritos sobre España (Guerra antifrancesa, Trienio Liberal, Primera Guerra Carlista, Vicalvarada y Sexenio Democrático), mientras que los secesionismos catalán, vasco, gallego, etc., son étnicos, en tanto que reivindican una “cultura”, basada en la lengua pero, a su vez, firmemente unida a conceptos raciales y racistas.Esto a pesar del papel de regalo izquierdista y democrático con que lo han envuelto siempre. 

Es falso identificar el nacionalismo español con la “derecha”, por mucho que el franquismo se apropiara de la idea de España, que la “izquierda” ha regalado porque les gusta ser eternos subcampeones, y así no equivocarse nunca. En los secesionismos encontramos derecha, extrema derecha e izquierda indefinida fundamentalmente. Es más, creo que ni siquiera deberían ser llamados nacionalismos estos secesionismos, aunque reivindiquen una supuesta nación inexistente, y su proyecto sea el de construir, como diría Bueno, una nación fraccionaria partiendo de una nación política canónica como la española. Las regiones de las cuales buscan secesionarse, expropiando al resto de españoles su derecho absoluto sobre esos territorios, que también son nuestros, incluidos los españoles de esas regiones que quieren seguir formando parte de España, no han sido jamás naciones. Por tanto, llamarles nacionalistas es una impostura. Llamémosles por lo que son: secesionistas, separatistas, neofeudalistas. Pero no nacionalistas. El nacionalismo, propiamente hablando, solo es aquel que reivindica una nación realmente existente, es decir, un Estado-nación. Todo lo demás es etnicismo. El nacionalismo italiano y el alemán solo fueron reales cuando se unificaron Italia y Alemania. Antes solo eran irredentismos, integracionismos, pero realmente no nacionalismos. Las naciones surgen con el Estado, no antes de él.


"El catalanismo no es nacionalista, es neofeudalista"


P- Tanto Lenin como Stalin, entre otros teóricos de la izquierda marxista reivindican la supuesta autodeterminación de los pueblos a la que se acogen la izquierda nacionalista periférica en España. Sin embargo, en paralelo, el socialismo propone el centralismo democrático. ¿Es aplicable la autodeterminación únicamente al contexto imperialista donde escriben estos autores?

R- Lenin y Stalin solo vieron viable la autodeterminación para las colonias de Asia, África y América, y para las que poseían los Imperios multiétnicos y multirreligiosos de Europa oriental: Imperio Ruso, Imperio Austrohúngaro e Imperio Otomano. Tres Imperios que, tras la Primera Guerra Mundial, desaparecieron. Lenin y Stalin, partiendo de Marx, solo admitieron la autodeterminación para Irlanda, colonia del Imperio Británico. También para Noruega, colonia de Suecia tras el Congreso de Viena de 1815. Posteriormente a que ambos escribieran sobre esto, si Lenin quiso extender la cuestión era porque veía inevitable una revolución obrera mundial, y entendía que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era el preludio de una federación universal de pueblos en el socialismo. La historia no le dio la razón a Lenin, y de ahí el necesario repliegue de Stalin denominado “socialismo en un solo país”, que en el fondo no era sino el proyecto de convertir la URSS de 1924 en una superpotencia mundial desde la que influir en la construcción del socialismo en otros Estados. De ahí la labor de la Komintern, que cometió muchos errores por cierto, como hacer virar al PCE en España hacia la defensa de la autodeterminación de Cataluña, Galicia y País Vasco, error que, caída la URSS, seguimos pagando. 

Muchos no entienden todavía que ese fue uno de los motivos por los cuales el bando segundorrepublicano perdió la Guerra Civil Española. En política, como en la vida en general, la verdad de toda acción se mide no por sus intenciones, sino por sus resultados. El resultado de aplicar la autodeterminación a los países comunistas significó la balcanización de Yugoslavia, de la URSS, de Checoslovaquia y de Etiopía, que perdió Eritrea y se quedó sin salida al mar. Una absoluta catástrofe geopolítica. El resultado, en España, de que exista una “izquierda comunista” que defienda modelos federales, confederales, plucinacionales y la defensa de la autodeterminación de las regiones, conlleva solo dos cosas: convertirse en el amante pasivo del secesionismo, y conseguir el desprecio más absoluto por parte de la inmensa mayoría de los trabajadores. Y, por tanto, no gobernar nunca, no realizar la revolución nunca. Aunque esta gente, en realidad, nunca ha querido la revolución. Solo quieren mantener chiringuitos pequeños y poner y quitar carnets en base a la idea de España que se tenga.


Territorios de habla hispanoportuguesa.


P- Es muy crítico con el federalismo que proponen otros partidos. En la aplicación práctica al caso español, ¿cómo resolvería un marxismo hispánico la cuestión territorial?

R- Aplicando lo que dice el marxismo: República Unitaria Centralista e Indivisible. República Democrática (dictadura revolucionaria del proletariado) sin separatismos. Con todo lo que conlleva, también en materia de enseñanza de Historia, por ejemplo.

P- En cuanto a la Unión Europea, abandonarla conllevaría recuperar la soberanía nacional pero también perder capacidad de influencia internacional. ¿Es posible desde el marxismo apostar por reformar la Unión Europea y construir un modelo político unitario? ¿Es el Spexit deseable y/o viable?

R- La Unión Europea tendría que convertirse en un Estado-nación único para que tuviese sentido utilizarla para la construcción del socialismo, y eso requiere que la UE hable un único idioma (¿alemán? ¿inglés? ¿ruso, que es el idioma más hablado de Europa? ¿esperanto?), y eso requiere siglos para realizarse. España tiene una alternativa geopolítica en la Iberofonía, el mundo hispano-luso, dos lenguas universales mutuamente comprensibles, que comprende a más de 800 millones de personas repartidos en más de 30 Estados de los cinco continentes. Más fácil de unificar en tanto que hay mayores similitides lingüísticas, culturales e históricas, sin negar su variedad. Por eso es tan necesaria la construcción de un marxismo netamente español que acabe con las doce causas que impidieron su construcción y que cité en la primera respuesta. Lo más difícil ya está hecho, la Iberofonía existe. Ahora construyamos un marxismo netamente en español para caminar hacia un Paniberismo Socialista.


P- El iberismo es una de las soluciones políticas que se plantean para resolver la cuestión territorial. ¿Las influencias geopolíticas harían descarrilar este proyecto político? ¿Cree que hay un sentimiento de cierta predisposición social a una unión política?


R- Hay un porcentaje alto de la población en Portugal y en España que estaría de acuerdo, pero dentro del iberismo hay corrientes balcanizantes, federalistas, confederalistas y secesionistas antiespañolas. En el paniberismo, por el contrario, se respetaría la soberanía nacional de cada Estado iberófono, su integridad territorial y su independencia respecto de los demás. Nunca se ha planteado paniberismo alguno que busque balcanizar las naciones políticas panibéricas. El iberismo solo tiene sentido como episodio del paniberismo. Y antes de confraternizar con Portugal, a la cual hay que respetar en su independencia y soberanía, hay que resolver los problemas internos de España.

P-En cuanto a la Constitución Española de 1978, desde el punto de vista analítico ¿es correcto hablar de “nación de naciones” en España? ¿Es la nación política española la única existente en el territorio español?

R- La nación política española es la única existente en el territorio español. No hay más. El problema es que el artículo 2 de la Constitución Española de 1978 reconoce nacionalidades sin decir cuáles son ni de qué tipo (una nación política española compuesta por diversas etnias podría ser una solución en su día, pero ya ni siquiera son etnias diferenciadas las regiones con movimientos separatistas, las cuales solo se diferencian del resto por tener movimientos secesionistas amamantados por PP y, sobre todo Unidas Podemos y PSOE, con el único objetivo de gobernar desde Madrid). Y nacionalidad y nación son lo mismo. 

La Constitución Española de 1978 es el mejor aliado del secesionismo. Al no ver esto ni PP, ni PSOE, ni Unidad Podemos, ni Ciudadanos, ni Vox, todos estos partidos se convierten en cómplices necesarios de la balcanización de España, por su constitucionalismo. Otra cuestión es que, dentro de lo malo, algunos de estos partidos sean más enérgicos contra el secesionismo. Pero solo tratan de aguantar para mantener, algo más de tiempo, la unidad de España, cuyo mayor peligro es su disolución en la Unión Europea.



Pedro Sánchez (PSOE) y Santiago Carrillo (PCE) engalanados con los símbolos patrios


P-Algunos intelectuales (como Ernesto Alba del PCE-A) y periodistas (entre los cuales encontramos por ejemplo a Carme Chaparro, Pablo Linde, David Moreno…) parecen estar haciendo campaña a favor de la implantación de un sentimiento patriótico de izquierdas, el cual parece tener acogida, ya que la resignificación de la bandera copa el debate en redes sociales ¿tiene potencial esta izquierda patriótica para convertirse en un movimiento influyente en el futuro?

R- El tiempo lo dirá. Se trata de acciones encomiables, pero lo arduo no es solo construir una “izquierda patriótica”, que para eso ya existía UPyD, que era un partido socialdemócrata que se lo cargaron solo porque empezó a encabezar denuncias judiciales contra PP y PSOE. Aparte, fueron tachados, injustamente, de “extrema derecha” solo por oponerse al secesionismo. Ese partido es historia, y su recorrido demuestra que no basta con construir una “izquierda española”. El trabajo que hay que hacer es desde los cimientos. Primero la cartografía (la construcción teórica), luego los barcos (el Partido) y por último la navegación (la toma del poder, que obligará a modificar cosas de los barcos y de la construcción teórica).

martes, 19 de mayo de 2020

Venezuela y la Leyenda Negra: mentiras e Historia de España



Venezuela y la Leyenda Negra: mentiras e Historia de España

Estimado Luis,

Agradezco el esfuerzo y la consideración que estáis teniendo sobre mí en la hermana República Bolivariana de Venezuela, en lo que respecta a los ataques y falacias que empiezan a circular sobre mí en esta nación a la que estimo tanto, alentados por secesionistas españoles y trotskystas negrolegendarios. Sabes que los escritos mendaces que empezaron a publicarse en España y en Argentina contra mí, acusándome falsa y ridículamente de ser “de extrema derecha”, fueron contestados en mi propia página web, y de ahí que os enviara la contestación a ti y a otros responsables del grupo (esta contestación: http://www.armesilla.org/2019/10/contra-el-insulto-la-difamacion-y-la.html). También te envié varios artículos desmontando falacias escritas sobre mí con anterioridad, y en la misma línea, por personas de similares ideas, básicamente lo que desde el materialismo filosófico llamamos izquierda indefinida, es decir, la que carece de un proyecto definido respecto del Estado (estos dos artículos: http://www.armesilla.org/2016/10/critica-joaquin-robles-lopez-y-marat.html; http://www.armesilla.org/2016/10/replica-marat.html; sobre la idea de izquierda indefinida ver Gustavo Bueno, El mito de la izquierda, Ediciones B, 2002). Entiendo que tu escrito pidiéndome esta declaración deriva de la lectura de estos artículos.

Dividiré lo que sigue en varios puntos: brevemente mostraré lo que siempre he sido, antifascista; después trataré la cuestión del término populismo y por qué no puede entenderse como algo peyorativo; a continuación trataré de explicar por qué el conflicto entre China y EEUU abre una ventana de oportunidad histórica única que hay que aprovechar; luego pasaré a mostrar textos que demuestran mi apoyo a la Revolución Bolivariana; a continuación, explicaré por qué aplicar el término genocidio a lo acaecido durante los tres siglos de Imperio Español en América no es acertado ni en el fondo ni en la forma; y por último, y a modo de conclusión, propondré caminos a seguir de cara al futuro, que espero te parezcan interesantes.

I.                   Siempre fui antifascista, antirracista, antinazbol y enemigo de la extrema derecha. Y siempre lo seré.

Antes de entrar en materia en lo que respecta a las cuestiones históricas y filosóficas que planteas, aquí te enlazo algunos artículos que he escrito en mi vida contra la extrema derecha, el fascismo y el neofascismo: "Fascismo(s)" (http://www.armesilla.org/2013/12/fascismos.html); “Sobre el ataque a la librería Blanquerna en Madrid” (http://www.armesilla.org/2013/09/sobre-el-ataque-la-libreria-blanquerna.html); “El etnocacerismo: un nacionalsocialismo para el ‘Tercer Mundo’” (http://www.armesilla.org/2014/09/el-etnocacerismo-un-nacionalsocialismo.html); “Acerca de ETA” (http://www.armesilla.org/2013/08/acerca-de-eta.html); “El choque de fascismos en Europa: Iberoamérica, la única alternativa” (http://www.armesilla.org/2013/08/el-choque-de-fascismos-en-europa.html); “¿Qué fue, qué es, el fascismo?” (http://www.armesilla.org/2014/04/que-fue-que-es-el-fascismo.html); “El fascismo españolista: derecha no alineada antipatriótica” (http://www.armesilla.org/2013/07/el-fascismo-espanolista-derecha-no.html); “La economía de la Alemania Nazi” (http://www.armesilla.org/2013/07/el-fascismo-espanolista-derecha-no.html); “¿Puede un fascista volverse comunista?” (http://www.armesilla.org/2017/01/httpsizquierdahispanica7.html).

También he criticado abiertamente el nacionalbolchevismo (o ideología nazbol, abreviado) de la cual me acusan ser parte muchos de la izquierda indefinida, el trotskismo y el proseparatismo. De hecho, el nacionalbolchevismo es una ideología que defiende la balcanización de España y su sumisión a un bloque geopolítico euroasiático. Sobre ello escribí en mi blog Paniberismo Socialista (ver enlace aquí: https://paniberismosocialista.wordpress.com/2018/02/11/el-verdadero-pensamiento-nazbol/).

II.                Aclaraciones sobre el término populismo.

Una vez hecho esto, podemos continuar. Para poder contestar a todas las cuestiones que me planteaste en tu mensaje, requeriría la elaboración de todo un ensayo, pues en él recorres cuestiones filosóficas, históricas, políticas, geopolíticas e ideológicas de gran calado. Sin embargo, me limitaré a resumir lo que creo es fundamental respecto a lo que me señalas. Si acaso, me permitiré la licencia de recomendar bibliografía que, estimo, es absolutamente necesaria para entender todos los fenómenos que mencionaste, a la vez que enlazaré artículos míos que han tratado aquellos.

En primer lugar, mi definición de populismo de izquierdas o izquierda populista nunca ha sido peyorativa, sino descriptiva. Sobre la definición del bolivarianismo como izquierda populista escribí este artículo en la prestigiosa revista española Nómadas, hace seis años (enlace al artículo: http://www.theoria.eu/nomadas/41/sjarmesilla_1.pdf). Volví sobre el tema en el artículo “La Revolución Bolivariana se mantiene” (ver: http://www.armesilla.org/2013/12/la-revolucion-bolivariana-se-mantiene.html), y abundo sobre ello en mi más reciente libro, La política en 100 preguntas (Nowtilus, 2020), prologado por el geopolitólogo Marcelo Gullo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Lanús, cuyo libro La insubordinación fundante fue publicado por El Perro y la Rana (enlace: http://www.elperroylarana.gob.ve/wp-content/uploads/2016/12/la_insubordinacion_fundante.pdf). Concretamente, vuelvo a revisar esta cuestión en la pregunta 94 del libro, “¿Es el populismo la solución o un problema más?”. El populismo, como fenómeno de masas, es estudiado por la politología desde hace mucho tiempo, y si bien tiene connotaciones peyorativas estas siempre parten de la misma dirección, a saber: desde las democracias liberales “políticamente correctas”, que ven las democracias llamadas “populistas”, no liberales, como “políticamente incorrectas”.

III.             La oportunidad geopolítica que nos abre China, enemiga del separatismo antiespañol y antivenezolano: la Iberofonía Socialista.

En segundo lugar, por supuesto que me parece que el auge de la República Popular China supone la apertura de una ventana de oportunidad para nuestras dos naciones, Venezuela y España, en lo que respecta a poder salir de los yugos imperialistas depredadores que las atenazan. Si bien existen transnacionales con sede fiscal en España con una importante presencia en Suramérica o en África, nuestras dos naciones tienen en común que sufren la tenaza del imperialismo estadounidense. En concreto, España desde el año 1959 en que el presidente de EEUU entonces, Dwight M. Eisenhower visitó a Franco para darle el abrazo del oso internacional en el marco geopolítico de la Guerra Fría. España, desde entonces, posee dos bases aéreas de la OTAN en su suelo, la naval de Rota y la aérea de Morón. Cuando España recuperó la democracia, entramos en la OTAN en 1981, y esta entrada fue refrendada en plebiscito en 1986, gracias a los ardides de nuestro presidente entonces, el vendepatrias Felipe González, verdadero artífice de la subordinación española a poderes extranjeros, tanto estadounidenses  como alemanes, pues nuestra entrada en la CEE en 1986, más luego el refrendo de la UE en el Tratado de Maastricht en 1992, la sustitución de la peseta por el euro en 1997 (ya con Aznar), y la modificación del artículo 135 de nuestra Constitución en 2011, de cara a subyugar nuestra económica al pago de nuestra deuda pública al Banco Central Europeo, sumado a la desindustrialización que España sufrió para poder entrar en el club europeo (más de 60 empresas estatales fueron privatizadas para tal efecto, ver aquí: https://www.larazoncomunista.com/post/el-robo-del-patrimonio-nacional-espa%C3%B1ol-durante-la-transici%C3%B3n-privatizaci%C3%B3n-y-desindustrializaci%C3%B3n), nos convierte en un país sometido. Dos libros que tratan esta cuestión de manera extensa son Soberanos e intervenidos (Siglo XXI, 2011) de Joan E. Garcés, y La CIA en España (Planeta, 2006) de Alfredo Grimaldos. De cómo la CIA empezó en España a gestar una izquierda indefinida, sin proyecto concreto respecto del Estado y básicamente antinacional, trato en mi libro El marxismo y la cuestión nacional española (El Viejo Topo, 2017), en la parte que dedico al infausto Congreso por la Libertad de la Cultura, organismo creado con la ayuda de intelectuales izquierdistas antisoviéticos que, en el caso de España, y para prevenir el auge de un comunismo español fuerte, empezaron a fomentar ideas federalistas, confederalistas y partidarias de un inaplicable a España, desde el marxismo, derecho de autodeterminación para Cataluña, País Vasco y Galicia, línea pro-separatista que el Partido Comunista de España dejó de lado a partir de 1938, como atestigua este discurso de José Díaz, entonces Secretario General del PCE en plena Guerra Civil (“Lo que España enseña a Europa y América”: https://www.marxists.org/espanol/diaz/1930s/tadl/61.htm).

La demostración de que esta estrategia estaba equivocada se manifiesta a través del hecho de que línea proseparatista que adoptó el PCE por influencia de la Komintern, se abandonó en plena Guerra Civil porque se demostró contraproducente, de hecho presentaba al bando republicano como rompepatrias ante los obreros españoles. Y solo se recuperó bajo la acción del Congreso por la Libertad de la Cultura, repito, auspiciado por la CIA (ver: http://www.nodulo.org/ec/2019/n186p03.htm). Por ello, y porque negro sobre blanco, demuestro en aquel libro que no se puede ser marxista y defender la balcanización de España, y que el proyecto marxista en España solo puede ser jacobino, centralista y republicano, es por lo que toda la izquierda indefinida proseparatista en España, y en otras latitudes, se ha lanzado en contra de todos los que defendemos una España unida, soberana y socialista. Además, sin leerse el libro, hecho que se demuestra por el desconocimientos de mis argumentos y de los datos históricos irrefutables en los que se basan. Por ello, no puedo condenar el anticatalanismo como me pides, porque el catalanismo, ya desde sus orígenes en el siglo XIX cuando Valentí Almirall escribió sus primeras obras, es una ideología racista, xenófoba e hispanófoba. Con la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, la burguesía española de Barcelona (lo que luego se llamó burguesía catalana) perdió sus últimos bastiones esclavistas y algodoneros. Culpando de ello a Madrid, es como el catalanismo político emprende una deriva separatista, que en la década de 1930 se acercó al fascismo italiano, como prueban los grupos de Escamots, paramilitares de Esquerra Republicana de Catalunya, liderados por los hermanos Josep y Miquel Badía, que se dedicaban a apalizar y asesinar obreros anarquistas de la CNT en Cataluña, por provenir de Castilla, Aragón, Extremadura y Andalucía. A estos obreros, el catalanismo los llama charnegos, término racista para referirse a los españoles provenientes de regiones de fuera de Cataluña. Aparte de mi libro, que trata esta cuestión también, la obra más documentada sobre ello es la del profesor de la Universidad de Barcelona, Francisco Caja, titulada La raza catalana: el núcleo doctrinal del catalanismo (Encuentro, 2009). Aunque el catalanismo actual ha conseguido aumentar su base social recurriendo a la más burda tergiversación de la historia en los planes de estudio en Cataluña, por lo que su mayor apoyo está en los charnegos de segunda, tercera y cuarta generación que han crecido estudiando falsedades, ese odio injustificado  que llevan décadas sembrando y que sólo beneficia a la burguesía catalana tan sólo ha logrado convencer a cerca de un 39% del total de la población catalana. Nunca han superado la mitad, por lo que nunca han sido mayoría (ver: http://vicenteserrano.es/2018/01/04/el-sistema-electoral-espanol-otorga-la-mayoria-absoluta-al-nacional-secesionismo-en-cataluna-completo/). 

 ¿Y qué tiene que ver todo esto con la ventana de oportunidad que abre China? Es sencillo. China ha apoyado a España contra el separatismo catalanista (como apoya a Venezuela contra una posible secesión del Zulia), desde el inicio de la crisis secesionista de 2017, por varios motivos.

Primero, porque China tiene el problema separatista de Hong Kong, más luego los del Tibet y Xinquiang, azuzados desde el exterior, y por ello no simpatiza con ningún movimiento separatista de ningún país, también porque está recuperando su soberanía sobre Taiwán (en Hong Kong y en Taiwán ha habido pronunciamientos de apoyo al separatismo catalán por parte de separatistas taiwaneses y hongkongueses).

Segundo, porque China necesita una España unida por la que pasen sus infraestructuras de la Franja y la Ruta, que ya van a pasar por Italia y que empiezan a verse como posibles en Portugal. La Península Ibérica es la puerta de Europa a Iberoamérica vía Cabo Verde, donde ya cuentan con varias inversiones, llegando a Brasil, miembro de los BRICS y el resto de América del Sur. Esta es una estrategia geopolítica clave para China de cara a conformar ese anillo comercial y tecnológico con el que pretende circunvalar nuestro Planeta, y por ello la balcanización de España es contraria a su estrategia, la cual además está dirigida contra EEUU.

Y tercero, porque dicha Franja y Ruta (en lo que respecta a la línea férrea de mercancías que iría de Pekín a Lisboa) no va a pasar por Cataluña, sino por el oeste pirenaico, lo que supone una pérdida de peso económico considerable para Barcelona, pero beneficiando a la España vaciada, la que tiene menos población e infraestructuras por los privilegios económicos que disfrutan Cataluña, Navarra, País Vasco y Madrid. ¿Sabías, por cierto, que el País Vasco y Navarra disfrutan de un concierto económico privilegiado desde 1981, sin posibilidad legal de enmienda, que les permite recaudar casi el 95% de los impuestos pagados en esas dos Comunidades Autónomas, pagando alrededor de un 5% al resto de España? ¿Sabías que la mayoría de las industrias estatales o de capital mixto se establecieron en País Vasco y Cataluña en la época Franquista? Para que luego digan algunos en Venezuela, como Agustín Otxotorena, que los vascos están “perseguidos” en España (ver Ley 12/1981, de 13 de mayo, por la que se aprueba el Concierto Económico con la Comunidad Autónoma del País Vasco: https://www.conciertoeconomico.org/phocadownload/boe_1981_05_28_a11677-11687.pdf). Los que fueron perseguidos fueron los trabajadores españoles, franceses y ecuatorianos asesinados por ETA (sobre el racismo de ETA, de la autodenominada "izquierda abertzale" y de cómo se formó como escisión del Partido Nacionalista Vasco, ver Xabier Zabaltza (2006). Mater Vasconia: lenguas, fueros y discursos nacionales en los países vascos. Pamploa: Hiria Liburuak).

Es entendible, por tanto, que desde posturas marxistas-leninistas, se apoye la integridad territorial de las naciones canónicas, que es lo que hace China y es lo que hago yo. Por eso soy antiseparatista (porque soy marxista), y me opongo tanto a una Cataluña independiente como a un Zulia independiente en Venezuela, o un Santa Cruz independiente en Bolivia. La ventana de oportunidad se da porque, tanto Venezuela como Bolivia y España podrían apoyarse mutuamente aprovechando el avance de China frente a EEUU, lo que queda del Imperio Británico y la UE, para conformar una alianza estratégica, basada en la afinidad lingüística, histórica y cultural, que sobre la debilidad estadounidense en particular, y del mundo anglogermánico en general, recupere al mundo ibérico o iberófono (todas las naciones que hablan español y portugués en todos los continentes, no solo en América y Europa), pues solo desde grandes plataformas continentales con una población que se acerque a la china se podrá poder decir algo en el mundo de este siglo XXI. Ni Europa ni Latinoamérica pueden hacer eso. Solo desde la Iberofonía, alrededor de 800 millones de personas que comparten dos lenguas similares (portugués y español) es posible hacer eso. Y la ventana de oportunidad para lograrlo está en el auge chino. Ventana que, si no se aprovecha por seguir inercias ideológicas fracasadas, propias de los años setenta del siglo pasado, no volverá a darse en muchísimo tiempo. Es imprescindible para entender este marco geopolítico leer Iberofonía y paniberismo: definición y articulación del Mundo Ibérico (Última Línea, 2018), de Frigdiano Álvaro Durántez Prados (su libro puede descargarse íntegro aquí: https://paniberismosocialista.files.wordpress.com/2020/02/iberofonia-y-paniberismo-durc3a1ntez-2018-libro-en-pdf.pdf).

¿Por qué es importante la cuestión geopolítica panibérica o iberófona? Porque en el siglo XXI y para el porvenir, en el marco de una cada vez más feroz dialéctica de clases, Estados e Imperios, los Estados de tamaño pequeño como España o mediano como Venezuela no pueden competir solos a escala global ni poder tener algo que decir fuera de una integración política culturalmente homogénea, que es lo que permite una integración más sólida. Siempre apoyé a Chávez porque, desde las posibilidades de Venezuela, trató de liderar una integración regional alternativa al panamericanismo de la Doctrina Monroe. Pero esta integración regional latinoamericanista no puede cerrarse solo al continente físico americano. Esta visión es propia del siglo XX cuando el umbral de poder consistía en plantar cara a EEUU. Ahora el mundo es más complejo y más basto, y la prueba es el auge chino, nación con 1400 millones de habitantes. El mundo se divide en plataformas continentales, que tienen en común una lengua mayoritaria, una religión mayoritaria, un pasado imperial común, una población de cientos de millones de habitantes, una historia política paralela, formas de gobierno similares y fronteras comunes al menos entre dos Estados. Esas plataformas continentales, ecúmenes culturales o comunidades post-imperiales (según el autor que sea, las llama de distinta maneras), son de manera efectiva, solo cinco: la Anglosfera (o Continente Anglosajón), el Mundo Eslavo con Rusia al Frente, el Islam, China y las repúblicas socialistas que tienen frontera con el país de Xi Jinping (Laos, Vietnam y Corea del Norte) y la Iberofonía (traté esto en los siguientes artículos: http://www.theoria.eu/nomadas/41/sjarmesilla_3.pdf; http://www.theoria.eu/nomadas/41/sjarmesilla_4.pdf; http://www.fgbueno.es/bas/bas49a.htm).

El mero latinoamericanismo se queda corto hoy día, y no basta ya porque países como Venezuela, Brasil, México o Argentina tienen que romper el polo imperialista neocolonial que supone la Unión Europea. Se necesita una unidad geopolítica mayor (entiendo el latinoamericanismo como un modelo de integración formal; traté esta cuestión aquí: http://www.fgbueno.es/bas/bas49a.htm). Y rompiendo España en pequeños Estados no se consigue. Entiendo que el apoyo de Aznar al golpe de Estado de 2002 supuso un punto de inflexión lamentable en las relaciones entre España y Venezuela. Trotskystas y secesionistas españoles se aprovechan de aquello. Pero esta tensión enemista al pueblo español con Venezuela, supone la posibilidad de someter, aún más si cabe, a los trabajadores españoles al yugo alemán (divide y vencerás), y merma la capacidad de adaptación de la Revolución Bolivariana al nuevo umbral de poder geopolítico que está naciendo. La política acertada de Venezuela respecto de España tendría que consistir, desde parámetros marxistas, la defensa de una Iberofonía Socialista, la liberación de Portugal y España del yugo de la Unión Europea, el euro, el espacio Schengen y la OTAN y su acercamiento a los pueblos hermanos iberoparlantes de América, África, Asia y Oceanía, respetando la integridad territorial, la soberanía y la igualdad en las relaciones internacionales. En vez de fomentar la división, fomentar la unidad. Fidel Castro lo vio claro en esta alocución, la cual cité al final de El marxismo y la cuestión nacional española: https://www.youtube.com/watch?v=khBe9Fj5VPY.

La posibilidad que abre que China emprenda esta Segunda Guerra Fría contra EEUU para la Iberofonía (33 Estados soberanos en los cinco continentes, más de 800 millones de iberohablantes de portugués y español, las dos únicas lenguas universales mutuamente comprensibles) reside en que el umbral de poder geopolítico (expresión de Marcelo Gullo) se eleva de tal manera que las alternativas que representan regiones como ALC (América Latina y el Caribe) o la UE (Unión Europea) ya no sirven para contrarrestar el nuevo mundo que está naciendo. Y el acercamiento ALC-UE, que solo pretende convertir Iberoamérica en un mercado para las lavadoras alemanas a través de España y Portugal, solo es otra forma de capitalismo más. La Iberofonía Socialista, desde un movimiento que se puede llamar Paniberismo Socialista, es la única alternativa hoy que, manteniendo la igualdad entre las naciones, la soberanía e integridad territorial de todas ellas, el respeto a su idiosincrasia política e independencia, a sus ritmos y a su diversidad cultural, es lo que nos puede situar en el mapa de nuevo como una comunidad intercontinental que tenga algo que aportar al resto del Mundo. Todo lo que vaya en contra de esto, desde una perspectiva marxista y revolucionaria, es contrario al bien de todos.

IV.             Siempre apoyé a la Revolución Bolivariana.

En tercer lugar, el apoyo a la Revolución Bolivariana que me pides puede leerse en varios artículos escritos por mi hace años (ver “Chávez”: http://www.armesilla.org/2013/03/chavez.html; “A 15 años del primer triunfo electoral de Hugo Chávez en Venezuela”: http://www.armesilla.org/2014/02/a-15-anos-del-primer-triunfo-electoral.html; “Lecciones de Venezuela a España que los izquierdistas españoles no pueden asumir”: http://www.armesilla.org/2013/09/lecciones-de-venezuela-espana-que-los.html; “Elecciones venezolanas 2005: prueba implacable del éxito de la Revolución Bolivariana”: http://www.armesilla.org/2014/02/elecciones-venezolanas-2005-prueba.html; y “Filosofía y socialismo”: http://www.armesilla.org/2013/06/filosofia-y-socialismo.html). Son siete artículos. Cuando estuve en Caracas, me encontré con bolivarianos que, a pesar de su orgullo y militancia inquebrantable con la Revolución, eran muy autocríticos con el devenir de la misma. De hecho cuando los conocí, me explicaron antes lo que, según su criterio, estaba mal, que lo que estaba bien. Pues bien, si yo tengo que hacer una crítica a la Revolución Bolivariana, la mayor que le hago, más allá de la gestión económica (que está influida por el fuerte bloqueo estadounidense, dejando de lado errores propios internos de la gestión), tiene que ver con otra cuestión que me pides, la de condenar el “genocidio español en América” y los supuestos “60 millones de pobladores originarios asesinados por el Imperio”.

V.               Sobre el concepto de genocidio y por qué no se puede aplicar a la Historia del Imperio Español. Qué es la Leyenda Negra y por qué nos afecta también como socialistas.

Desconozco de dónde has sacado los datos de los “60 millones”, pero ningún historiador serio, hoy día, los sostiene. De hecho, algunos hablan incluso de 90 millones de asesinado, pero miremos las cifras desde la aritmética más simple. La población española emigrada desde la España peninsular a América durante la primera mitad del siglo XVI, época de la conquista y del consecuente “genocidio”, no pasó de las 50.000 personas. Teniendo en cuenta que en esa cifra había mujeres y niños, los varones adultos que llegarían serían en torno a 40.000. Si los asesinados en aquel siglo fueron 60 millones de personas, como afirmas, la división 60.000.000 / 50.000 (incluyendo mujeres y niños asesinos) daría un total de 1200 indígenas asesinados por cada “maléfico español genocida”. Y además de matar cada español llegado a América a 1200 indígenas con una mano a espada, con la otra tenían que buscarse el sustento, construir su casa, alimentar a su familia, colaborar en la creación de la nueva sociedad hispanoamericana, etc. Es decir, eran superhombres, si no se entiende que fueran capaces de realizar tamañas barbaridades. Ese ritmo de matanzas, por pura lógica, no se sostiene, teniendo en cuenta, además, las poquísimas y primitivas armas con las que contaban. (Ver: https://www.historiadelnuevomundo.com/10-razones-que-desmontan-el-genocidio-indio-en-america).

Pero, ¿cuánta población tenía la América precolombina? Se desconoce realmente. La corriente alcista poblacional (Sulmich, Borah, Dobbyns), habla de entre 90 y 150 millones de personas. La bajista (Kroeber, Rosenblat) de menos de 20 millones. Y la intermedia o moderada (Denevan, Rivet, Spinden, Sapper) de entre 40 y 60 millones. Incluso hay posturas extremas como las de Riccioli (300 millones) y Kroeber (8,4 millones). Teniendo en cuenta estos datos poblacionales, y el ritmo de matanzas calculado en el párrafo anterior, se tendría que haber aniquilado a más población de la que efectivamente vivía en América antes de 1492, tanto en las cifras de la corriente moderada como de la bajista, porque nadie toma en serio las corrientes alcistas. De hecho, según la corriente bajista (ver la obra del hispanista venezolano Ángel Rosenblat La población indígena y el mestizaje en América, Biblioteca Americanista 1954), en 1570 la población amerindia se redujo de 13 a 11 millones de personas, principalmente por la transmisión de enfermedades desconocidas por los pueblos originarios como la viruela, cuestión esta que no puede achacarse a los españoles como “genocidio” pues no había intención alguna de enfermar a los indios del Caribe. Afirmar esto es tan ridículo como llamar “virus chino” a la COVID-19, como hace Trump, sugiriendo intencionalidad a China para enfermar todo el Planeta. Aun así, en 1570 la población indígena era del 96% del total de súbditos del Imperio Español en América. Hacia 1650, a pesar del aumento de población total, la población indígena pura se redujo al 80% debido al mestizaje. Y en 1940, tan solo el 6% de la población total de las repúblicas hispanoamericanas era indígena pura y el resto mezcla. Ese 6%, según Rosenblat, que repito sigue la corriente bajista, corresponde a 16 millones de indígenas.

En conclusión, y siguiendo al venezolano Rosenblat, en 1492 vivían 13 millones de amerindios, que se reducen a 11 millones hacia 1570 debido a la transmisión enfermedades y a las guerras de conquista que hubo, en las cuales participaron pocos españoles peninsulares, y sí unos indígenas contra otros, como en la conquista del Estado azteca. De 1570 a 1940, debido a la pacificación y al aumento del nivel de vida, la población indígena pura, sin contar los mestizos, pasó de 11 millones a 16.

Dices que hay que condenar todos los imperialismos porque no hay “imperios buenos e imperios malos”. No es una cuestión moral, sino de datos históricos y factuales. Según The World Factbook (datos de 2019), la población indígena y mestiza en Honduras es del 97%, del 92% en Ecuador, del 90% en México, del 88% en Bolivia y del 85% en Perú. ¿Y en Norteamérica, donde gobernó el Imperio Británico? Solo un 4,4% en Canadá, y en EEUU es aún peor (2,9% mestizos y solo un 0,92% de pueblos originarios). Si había más habitantes originarios al final del Imperio Español que antes de la llegada de  Colón (datos de Rosenblat), y encima el mestizaje en los países hispanoamericanos fue tan notable, ¿dónde está el genocidio? Es más, ¿qué es un genocidio?

Según el Artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la Asamblea General de la ONU del 9 de diciembre de 1948, genocidio es cualquier acto cometido “con la INTENCIÓN (mayúsculas mías) de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal”, incluyendo los siguientes actos: a) Matanza de miembros del grupo; b) Atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial; d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; y d) Traslado forzoso de niños del grupo a otro grupo.

En base a esta definición, y a la demografía mencionada en el párrafo anterior, no hubo genocidio español en América porque no hubo “intención” alguna de exterminio de los pueblos originarios, más bien al contrario. Pero, ¿Se realizaron actos brutales contra la población originaria, por ejemplo mediante la acción de encomenderos, la ejecución de la mita, o la explotación de indios en las minas del Potosí, por no mencionar la esclavitud africana? Por supuesto, y todo ello es condenable. Pero, ¿el Imperio Español no trató de proteger a su población india desde el comienzo? También es cierto, y lo trato en mi libro Breve Historia de la Economía (Nowtilus, 2019).

El Consejo de Indias controlaba todo lo que jurídicamente ocurría en la América española. Pero antes de su creación en 1524, Isabel la Católica castigó a Cristóbal Colón por esclavizar a 1600 indios, y en 1500, por Real Provisión firmada en Sevilla, ordenó que todos los indios que se encontraban en España fuesen puestos en libertad y devueltos a sus “naturalezas” en América, e instó en 1501 al gobernador de La Española, Nicolás de Ovando a tratar a los originarios “como nuestros buenos súbditos y vasallos, y que ninguno sea osado de les hacer mal ni daño”. En 1503, la reina Isabel instó al mestizaje sexual entre españoles y originarios, ordenando a Ovando a fomentar los matrimonios mixtos (que existieron durante todos los tres siglos que duró el Imperio), pues los indios “son vasallos libres de la Corona española [...] e que ansímismo procure que algunos cristhianos se casen con algunas mugeres yndias, e las mugeres cristhianas con algunos yndios, porque los unos e los otros se comuniquen e enseñen [...]” (ver: https://cualia.es/isabel-de-castilla-protectora-de-los-indios/). En 1511, el rey Fernando el Católico, inspirado en el testamento de la difunta reina Isabel, impulsó las Leyes de Burgos, que abolieron la esclavitud de los indios americanos, reconociéndolos como súbditos del rey, con derecho a propiedad personal, a la libertad y con el deber de trabajar para la Corona como el resto de súbditos de la misma. Es decir, ya eran, de iure y de facto, españoles. La encomienda y el requerimiento fueron las instituciones elaboradas para confirmar tal ley. No obstante, se siguieron produciendo abusos, como probó la revuelta de encomenderos en Perú, de 1544, abortada en 1548, siendo muchos de ellos ajusticiados. Se revisaron las Leyes de Burgos y se aprobaron las Leyes Nuevas, ya con Carlos I como rey, inspiradas en las ideas del convencimiento (frente al requerimiento) de Francisco de Vitoria y otros teólogos y filósofos de la Escuela de Salamanca. A partir de entonces, el Imperio y la Iglesia se dispusieron entre otras cosas, a conformar gramáticas de lenguas precolombinas (quechua, náhuatl, guaraní, aymara, etc.), pues la “aculturación” que criticas no fue tal, sino que se dio un proceso de influencia recíproca, a través de mestizaje sexual, cultural y lingüístico. La tortilla española sería imposible sin América. Como decía, las Leyes Nuevas mejoraron las Leyes de Burgos, pues suprimieron las encomiendas además de la esclavitud a los indios.

Incluso entre 1550 y 1551, en la Junta de Valladolid, Carlos I paró un año el avance de la Conquista de América para tratar si lo que se estaba haciendo estaba bien o mal. ¿Qué otro Imperio ha hecho eso? Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda fueron los ponentes de dicha Junta. A partir de dicha Junta, los indios tuvieron derecho a la propiedad, a la herencia, a participar en el gobierno de su país (algo garantizado por los Juicios de Residencia, en los que participaban indios y mestizos, y que permitían expulsar de América a funcionarios españoles que no cumpliesen las leyes), entre otros derechos (te recomiendo leer el De Relectio de Indiis, escrito por Francisco de Vitoria). Es decir, las órdenes de Isabel la Católica, las Leyes de Burgos, las Leyes Nuevas y la Junta de Valladolid son, por consenso histórico, los antecedentes de los Derechos Humanos que tanto defendió el comandante Hugo Chávez. Dichas leyes se aplicaron, y muchos funcionarios abusivos, así como encomenderos, fueron encarcelados, expulsados de América e, incluso, ejecutados (por decapitación). Por no hablar de las veinte Universidades fundadas en América por el Imperio, de las que salieron más de 150.000 licenciados y doctores (donde se codificaron las lenguas precolombinas), o los más de mil hospitales que se fundaron en esos tres siglos. ¿Cuántas Universidades fundó en América el Imperio Británico, con el cual equiparas al Imperio Español?

Entonces, ¿por qué me pides que condene la acción del Imperio Español en América y la iguale a la acción de los británicos en Norteamérica, en Tasmania o Namibia, donde sí realizaron genocidios deliberados? Porque, y esta es mi principal crítica al bolivarianismo, este movimiento político venezolano ha asumido sin masticar la Leyenda Negra antiespañola, la cual además está siendo impulsada, para dividirnos, por el Imperio Estadounidense. Sin saberlo, le hacéis el juego al enemigo. ¿Y qué es la Leyenda Negra? Es la propaganda generada contra España por Imperios competidores en el siglo XVI (venecianos, genoveses, neerlandeses, franceses y, sobre todo, británicos) y por el protestantismo (luteranos, calvinistas y anglicanos) en la que, con pretextos políticos y apoyados en grandes aparatos de propaganda impresa, culparon a España de los peores crímenes posibles en América, así como de tener la peor inquisición cristiana (cosa que no es cierta: en tres siglos de existencia, la Inquisición Española ajustició a 3000 personas, diez por año; solo por brujería, fueron ajusticiadas más de 50.000 mujeres entre el siglo XVI y el XVIII solo en el Sacro Imperio Romano Germánico, ver Pedro Ínsua, 1492: España contra sus fantasmas, Ariel 2018), de vivir en el atraso por expulsar a los judíos (España se convirtió en superpotencia mundial tras expulsar a los judíos, y no fue ni el primer ni el último Estado en expulsarlos de su territorio, ni tampoco fue el que realizó las persecuciones más duras, ver https://www.larazoncomunista.com/post/la-expulsi%C3%B3n-de-los-jud%C3%ADos-de-1492), etc.

La cuestión es que dicha Leyenda Negra fue absolutamente asumida por las oligarquías criollas que, apoyadas por el Imperio Británico, hegemonizaron los procesos de independencia en América frente a los realistas (curioso, porque no existen criollos sin el Imperio Español). Dichas oligarquías criollas asumieron totalmente dicha Leyenda Negra, dicha propaganda, y consiguieron expandirla, vía educativa, a toda la población con el paso del tiempo. La intención aquí era doble: por un lado, romper vínculos con España; por el otro, partir Hispanoamérica en pequeños Estados productores de monocultivos y exportadores de materias primas controladas por el Imperio Británico, superpotencia hegemónica sin rival en el siglo XIX, que así se aseguraba el total control del comercio en el Atlántico que siglos antes fue monopolizado por el Imperio Español. Así, la antigua potencia era vencida por los anglosajones, que fueron los que asentaron el colonialismo capitalista realmente existente, contra el cual, por cierto, se rebelaron políticos de la talla de Juan Domingo Perón.

Lo terrible es que la España peninsular también tiene una clase dirigente antipatriota, heredera de la Guerra de Sucesión que permitió el arribo de los Borbones al poder frente a los Austrias. Esta elite, en España, también tiene totalmente asumida la Leyenda Negra antiespañola, que magnifica lo malo y oculta lo bueno de nuestra Historia, y que ha alimentado tanto al separatismo catalán como al vasco.

Conectando la cuestión de la Leyenda Negra con la necesidad de unidad geopolítica iberófona, hay que tener en cuenta que el Imperio Español cayó porque era inevitable que cayera. Era incompatible con el modo de producción capitalista que enarbolaba y logró implantar el Imperio Británico. El Imperio Español nunca volverá. Defender su reconstrucción es una estupidez nostálgica. Pero dicho Imperio, junto con el Imperio Portugués, con el cual se comparte una raíz común nacida durante la Reconquista mediante la independencia de Portugal y Castilla respecto del Reino de León, el cual es una evolución del Reino de Asturias, y a pesar de las diferencias históricas de ambos Imperios, han legado lo que podríamos denominar “restos del naufragio” de ambos. Esos “restos” son 33 Estados soberanos, dos lenguas universales mutuamente comprensibles que hablan más de 800 millones de personas en los cinco continentes, elementos culturales, antropológicos y sociológicos comunes, y un modo de estar en el mundo muy similar. No aprovechar esos “restos del naufragio” de ambos Imperios para construir unidades geopolíticas nuevas, socialistas, en amistad con Rusia y China, y plantando cara al capitalismo anglogermánico, fomentando separatismos y odios entre naciones hermanas, es un suicidio político que se pagará caro.

En base a todo ello, y porque soy materialista (marxista), me debo a la verdad histórica, y no puedo, por tanto, condenar algo que jamás ocurrió. El bolivarianismo tiene una asignatura pendiente con la Leyenda Negra antiespañola, aunque esta hispanofobia endógena es común prácticamente a todo el espectro ideológico venezolano, pues es posible encontrar escuálidos antiespañoles. La asimilación de la Leyenda Negra es, salvo excepciones, transversal a todas las ideologías políticas existentes hoy en Hispanoamérica ¿Eso es prueba de la supuesta verdad del “genocidio español en América”? No, es prueba de que la Leyenda Negra, en términos marxistas, está absolutamente incrustada en la superestructura ideológica de todos los Estados hispanoamericanos, incluida España, desde las independencias, por influencia anglosajona. Y esto, ¿a quién beneficia? Pues al Imperialismo Estadounidense, que viendo que nos pegamos entre nosotros asumiendo mentiras históricas, nos tiene divididos y, así, continúa con su hegemonía política, económica y cultural.

VI.             A modo de conclusión. Urge un cambio de alianzas políticas, una revisión de nuestra Historia compartida y la construcción de una teoría política revolucionaria paniberista que acerque a españoles y venezolanos en vez de alejarles y enemistarles.

Para concluir te diré, aunque suene algo brusco, que yo solo pretendo vivir de mi trabajo como docente e investigador. Jamás voy a defender una mentira histórica, ni a vender mis principios patrióticos y marxistas, a cambio de viajes para disfrutar de una suerte de turismo político, premios, prebendas o apoyos económicos para mi labor política. La República Bolivariana de Venezuela tiene, gratis, toda mi simpatía y apoyo. Ahora bien, os equivocáis de cabo a rabo si, en vez de tener como aliados a separatistas vascos y catalanes, o a progres y trotskystas, no os conseguís ganar al conjunto de la población española que, en su inmensa mayoría, es patriota, antiseparatista y defensora del bien común.

Te envío un cordial saludo, Luis.

Atentamente,

Santiago Armesilla.