lunes, 27 de enero de 2014

Bolivia, o cómo el indigenismo es enemigo de la nación boliviana


Artículo publicado en Izquierda Hispánica el 26 de septiembre de 2011:


Contradicciones del indigenismo: el gobierno boliviano de Evo Morales disuelve por la fuerza una marcha de bolivianos autodenominados “indígenas” que quieren evitar la construcción de una carretera nacional en la Amazonía boliviana. El líder de la marcha, Fernando Vargas, es detenido en Yucumo.
Los indigenistas amenazan con más marchas. Aunque la razón de Estado prima sobre los deseos indigenistas (aprovechamiento del territorio para construcción de infraestructuras que comuniquen el país), ha sido el MAS y su indigenismo los culpables de que estos sucesos ocurran. Y es que la Constitución “plurinacional” boliviana es una aberración, copia barata en algunos sentidos y en parodia, de la patética Constitución Española del Estado de las Autonomías.
Pues solo hay una nación en Bolivia: la nación política boliviana. Y solo hay un tipo de boliviano: el ciudadano boliviano. Si se abandonan los principios básicos del republicanismo en la nación andina, y se abandonan y se atentan desde el mismo poder, Bolivia podría acabar balcanizada. Terceras potencias podrían aprovechar el fanatismo indigenista para destruir a Bolivia. ¿O es que no recuerdan que el indigenismo nació en Estados Unidos y Europa de la mano de diversos antropólogos pagados por las oligarquías nacionales para promover el colonialismo depredador? El indigenismo es el gran enemigo de los indígenas.