martes, 7 de enero de 2014

El ALBA y las Malvinas


Artículo para Izquierda Hispánica del 8 de febrero de 2012:



El pasado fin de semana, la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América, en una reunión promocionada prudentemente como “de bajo perfil”, dio pasos realmente importantes, esenciales, para su ampliación a más socios, a una mayor unidad y hacia una soberanía conjunta. No son estos sino los motivos por los que Izquierda Hispánica, la asociación política española más comprometida con la unidad de Nuestra América y la que la apoya con mayor firmeza, está comprometida con estos procesos integradores a través de instituciones supranacionales que permiten hacer realidad, poco a poco, la posibilidad de una Iberoamérica unida bajo un modelo socialista que, sin renunciar a su unidad, influya sobre el resto del Mundo de manera generadora y universalista, no solo elevando el nivel de los trabajadores hispanos dentro del ALBA, sino tratando de mejorar el nivel de vida de todos los trabajadores del Mundo.
La fuerza que progresivamente va alcanzando el ALBA (si bien, siempre atenta a los colosos políticos del presente como son Rusia, China, India y, por supuesto, los Estados Unidos de Norteamérica), se ha dejado notar en esta pasada cumbre. Recordemos que las naciones políticas del ALBA, a día de hoy, son la perseverante Cuba, la valiente Venezuela, la Nicaragua sandinista, el ilusionante Ecuador y una frágil Bolivia, situada en una posición geoestratégica importante en mitad del continente suramericano. También las antiguas colonias británicas y francesas de Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y Granadinas, demostrando el perfil generador del ALBA como institución integradora no solo para los trabajadores hispanos. Además, son observadores Haití y, algo que quizás sorprenda a muchos, Siria, país árabe todavía gobernado por el Partido Baas, uno de los últimos bastiones políticos del llamado “socialismo árabe”, la gran alternativa del siglo pasado tanto al islamismo como al occidentalismo liberal dentro de la Plataforma Islámica. Honduras estuvo temporalmente como socio del ALBA, hasta la destitución forzada del expresidente Manuel Zelaya. Ahora Santa Lucía y la antigua colonia holandesa del Surinam también se suman a este proceso integrador como “invitados especiales observadores”. El impulso integrador de Hugo Chávez encuentra en los socios del CARICOM la comprensión y la generosidad necesarias para ampliar la influencia institucional del ALBA.
Ya son unos 75 millones de personas las que viven en naciones en proceso de integración bajo la dirección de Caracas. Las condiciones para un bloque económico común se están empezando a forjar ya. Bajo los principios de “solidaridad” y “complementaried” el ALBA tratará de “satisfacer las necesidades básicas” de toda esta población. Capacidades productivas y de recursos, esto es en nuestro lenguaje, soberanía económica sobre los territorios nacionales de cada Estado, frente al expolio extranjero o privativo de las capas basales de las naciones el ALBA, son los motores que permitirían el mantenimiento y ampliación de las capacidades productivas y de consumo de los trabajadores de las naciones del ALBA, sin renunciar al impulso de determinadas iniciativas empresariales privadas de los ciudadanos que estén al servicio de sus respectivas naciones políticas. Como no puede ser de otra manera.
El presidente Chávez propuso, además, que cada nación del ALBA destinase un 1% de sus reservas nacionales al fortalecimiento del Sistema Único de Compensación Nacional, el SUCRE, el proyecto de moneda única del ALBA, además de construir más solidamente el Banco del ALBA (el BALBA), que permita la liquidez suficiente a sus naciones para evitar en lo posible situaciones desagradables como la vivida en la Unión Europea y la pérdida de soberanía económica por parte de los PIIGS frente al Banco Central Europeo, en manos de las depredadoras Francia y Alemania. Mercados unificados, moneda única, dirección política generadora y socialista: solo estas pueden ser las claves de una integración real y efectiva en Iberoamérica, idiosincrática de las tradiciones y costumbres iberoamericanas.
También el ALBA empezó a realizar declaraciones políticas propias de lo que pretende ser un bloque intercontinental político de importancia universal. Condenó el colonialismo (el imperialismo depredador), mediante, por ejemplo, una declaración especial para pedir la independencia de Puerto Rico del Imperio Estadounidense. Independencia que podría ser también apoyada desde la CELAC.
Pero la declaración que más rotativos han puesto en portada era la referente a las Islas Falkland, de dominio británico, y que todavía hoy la Argentina reclama: las Malvinas. El ALBA considera que la reclamación argentina sobre las Malvinas, las islas Sándwich del Sur, las Georgias del Sur y espacios marítimos circundantes, es legítima. A día de hoy, Argentina no podría vencer militarmente al Reino Unido para recuperar la soberanía sobre las Malvinas, ni tampoco el resto del ALBA unida. No obstante, Chávez propuso el estudio no solo de sanciones económicas por parte del ALBA sobre la cuna del Continente Anglosajón, sino también la creación de un Consejo de Defensa Común (unas Fuerzas Armadas del ALBA, para entendernos) que permita disuadir injerencias depredadoras sobre nuestras naciones.
La presencia del canciller argentino en la reunión, además del uruguayo y de otras naciones, supuso un detalle revelador de este compromiso unificador con las naciones rioplatenses. ¿Entrará Argentina en el ALBA? Es pronto para saberlo, pero Izquierda Hispánica apoyaría sin duda esta importante incorporación bajo el imperio de esta institución.
Las condenas a la negativa de inclusión de Cuba en la reunión de Cuba en la reunión del ALCA en Cartagena de Indias, Colombia, fueron unánimes por parte de los Estados del ALBA. Si Cuba no es incluida, el ALBA y sus miembros tratarán de vetar dicha reunión.
Además de otros asuntos importantes (la necesidad de una política conjunta frente a la delincuencia organizada, particularmente el narcotráfico), el ALBA realizó este fin de semana pasado un paso importante adelante hacia su mayor unificación. Izquierda Hispánica celebra el paso alcanzado por nuestras naciones hermanas, no sin desear que, en el futuro, España pueda ser parte, de igual a igual, de unas reuniones que, en sentido histórico, fueron posibles gracias a siglos de previa unificación bajo la Corona Española. Y no lo decimos porque España haya inventado el ALBA, no somos idiotas. Sino porque gracias a las instituciones que la Monarquía Hispánica asentó en América permitiendo una unidad cultural y política previa, es posible una unidad cultural y política futura, no ya bajo un régimen económico semifeudal y monárquico, sino socialista y universalista en que, por qué no, España podría también estar si antes los recelos mutuos y el europeísmo que embarga a los españoles no son purgados.
¡Viva el ALBA!
Salud, Revolución, Hispanidad y Socialismo.