viernes, 3 de enero de 2014

Eutaxismo


Publicado en Crónica Popular:
 

El doctorado en filosofía José Manuel Rodríguez Pardo, que hace unos días se pasó por mi página web de incógnito (como es habitual en su persona) para insultarme y hacer preguntas absurdas que no fueron muchas contestadas, acaba de firmar en su blog La Lengua del Imperio un alegato en nombre de la eutaxia, esto es, del buen orden político, de la verdad política por excelencia, la recurrencia en el tiempo de todo sistema político que se precie como aquello a lo que en Política ha de aspirarse, independientemente de las circunstancias de ese orden y de la ideología que lo sustente. Quiero comentar en parte su alegato a continuación, pues apenas tiene comentario más allá de algunos lugares comunes del materialismo filosófico ya sabidos por todos los iniciados, que no se sabe muy bien por qué repite más allá de para enterarse él mismo de lo que habla. Pues lo fundamental de su entrada está en dos únicos párrafos. El primero:

Desde la militancia del materialismo fenomenólogico que ya fue convenientemente criticada hace un tiempo, con algunos añadidos socialdemócratas, se viene insistiendo últimamente en un hecho que se considera grave, una auténtica barbaridad: ciertos sujetos y organizaciones afines a Gustavo Bueno habrían realizado una suerte de sustantificación metafísica del concepto de eutaxia, el buen orden político, negando así la dialéctica de clases, imprescindible según ellos para entender la dialéctica de estados, y justificando cualquier barbaridad en nombre de la eutaxia, entendida como un orden armónico, sin tener en cuenta así cualquier conflicto entre clases de trabajadores y clases de propietarios privados de los medios de producción. Todo ello sería calificado con el original epíteto de fascista o tercerposicionista (siendo Estados Unidos y la extinta URSS las otras dos restantes).
En su habitual estilo sibilino, Pardo miente. Y miente por un motivo muy sencillo: ni sabe leer ni sabe escribir. La crítica a la sustancialización de la eutaxia no conlleva críticar el buen orden político en sí, sino criticar su hipostatización, su sustancialización no ya solo metafísica en sentido marxista (fuera de la realidad) sino idealista, sin contar con que toda eutaxia, todo orden político, es infecto siempre, es decir, inestable realmente, y con profundas contradicciones que, a pesar de su duración, puede llevar a su propia finalización. Miente también porque dice que estas críticas vienen del materialismo fenomenológico de Ortiz de Urbina y Marc Richir, cuando no es verdad, pues yo no me adhiero a tal corriente materialista, y miente cuando dice que es socialdemócrata, porque básicamente Pardo piensa que todo lo que no sea su particular forma de ver las cosas es socialdemócrata. ¿En qué vanguardia bolchevique milita Pardo? ¿Ha conseguido Pardo dar la "vuelta del revés" al Qué hacer de Lenin, como una vez me confesó todo convencido de que Nódulo Materialista controlaría al Partido Popular? ¿Qué clase de control cripto-bolchevique-leninista ha conseguido Nódulo Materialista, con Pardo en la vanguardia, en el Partido Popular con su principal valedor, Santiago Abascal, fuera ya de la militancia de dicho Partido? Es una pregunta que quizá tenga respuesta dentro de 300 años, o 50, que es el plazo estratégico fijado por algunos para hacer llegar el "mensaje" materialista bolchevique a las masas. En todo caso, Pardo ni sabe lo que es la socialdemocracia (ni siquiera es capaz de distinguir la socialdemocracia radical tipo Salvador Allende o Pablo Iglesias del social-liberalismo en que el PSOE ha acabado convirtiéndose; ni siquiera es capaz de recordar que el comunismo bolchevique nace precisamente de la socialdemocracia rusa, de su facción más revolucionaria), ni tiene pajolera idea sobre acción política o estrategia. No obstante, confío en que dentro de unos años alcance dicha sabiduría.

Miente también al reducir todo a una lucha de clases entre trabajadores y propietarios privados de los medios de producción. Este reduccionismo marxista vulgar, en el que entra para tratar de deslegitimar posiciones no propias del pardismo filosófico, se realiza porque no distingue, o no le interesa distinguir, entre propietarios de medios de producción privados o estatales pero no socialistas (es decir, esa propiedad de medios de producción que es pública pero que también es orgánica y no socializada), ni tampoco distingue los medios de producción de la propiedad legal, ilegal o alegal (mercado negro, mercado rojo, etc.) no ya solo sobre medios de producción, sino sobre estos, medios de distribución, medios de intercambio, medios de cambio (capital financiero, mercado de liquidez) y medios de consumo. Estas son las cinco ramas de las relaciones de producción que Marx trata en los Grundrisse y que Pardo olvida, obvia o simplemente no sabe. Y estas ramas de las relaciones de producción son la que configuran en cada etapa histórica de todo sistema económico complejo los modos de producción y sus etapas evolutivas, sean capitalistas, socialistas o "mixtos". El propietario mayorista no posee, en principio, medios de producción, y sin embargo sus intereses como miembro de la clase de los capitalistas mayoristas choca frontalmente con el de los trabajadores asalariados a su cargo o ajenos a él. Porque solo un obrero sátrapa y pelota en la frontera del lumpenproletariado defenderá a su patrón frente a todo tipo de circunstancias. Pues no es lo mismo defender la empresa y sus trabajadores, que defender en exclusiva a su dueño, por muy maravillosa persona que sea este, pero entramos en otra cuestión con ello. Lo que está claro es que este análisis de los medios, relaciones y modos de producción en Marx permite análisis muy fructíferos hoy día, como por ejemplo tiene Bueno en su "Ensayo sobre las categorías de la Economía Política" o postmarxistas como David Harvey, Immanuel Wallerstein y su teoría del sistema-Mundo (con sus matices), o incluso marxistas estatalistas como Theda Scokpol, Barrington Moore o Charles Tilly. Pues no se puede reducir todo a una mera relación entre propietarios de medios de producción y "proletariado". Pero ya tendrá tiempo Pardo de ponerse al día cuando aparezca publicada mi tesis doctoral, que espero se lea con fruición. También puede leer a los autores citados, le ayudarán a cubrir sus momentos de asueto en casa.

Miente y despista cuando habla de clases universales cuando no vienen a cuento. Las clases sociales son totalidades distributivas en Estados, al igual que la especie humana misma (no olvidemos que el propio Gustavo Bueno reconoce un fundamento formal y material en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 en la institución antropológica de la persona humana, o personalidad, la única institución antropológico-cultural y política que es al mismo tiempo individual -personal- y universal, pues todo ser humano tiene personalidad), con momentos de conexión y desconexión con clases homólogas de otros Estados dando lugar a totalidades mixtas e isoméricas de clases sociales en momentos históricos concretos (homologación post-estatal en organizaciones internacionales como la Unión Europea; unificaciones de Estados o colonias en confederaciones o federaciones como los Estados Unidos, Suiza, Italia, Alemania o la Unión Soviética, etc.; acuerdos bilaterales o trilaterales en materia laboral o educativa entre Estados; momentos específicos de solidaridad internacional de una clase determinada de trabajadores con homólogos en otros Estados en momentos concretos -explotación infantil en la India y manifestaciones contra esa explotación en otros países asiáticos o africanos, o el mismo establecimiento del 1 de mayo como día internacional de los trabajadores pues por muy "mítico" que sea no puede negarse ese momento de origen debido a esa conexión isomérica entre clases de trabajadores a nivel internacional que lo estableció, etc.). Pardo lleva décadas con el mismo discurso supuestamente crítico (toda filosofía es crítica) para demostrar la supuesta superioridad argumentativa de su eutaxismo, pues debería saber que ya ningún materialista histórico serio del presente sostiene esas ideas que el crítica.

También miente, aunque creo que es por desconocimiento, al reducir el tercerposicionismo a lo que no es Estados Unidos o la URSS. Caliente, pero no del todo cierto. Pues como ya hemos comentado alguna vez, el Islam, el Hinduísmo o la Iglesia Católica no son ni comunismo ni capitalismo, pero no son tercera posición en sentido politológico-histórico. Tercera posición es el fascismo, el nacionalsocialismo, el nacionalbolchevismo, el nacionalsindicalismo y todo el neonazismo y neofascismo posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que reniega del posicionamiento izquierda-derecha para reclamar, precisamente, una "tercera posición" armónica entre clases donde lo que prime es el Estado. Y ahí se sitúa la Fundación Gustavo Bueno y Nódulo Materialista. Pardo vuelve a mentir al mezclar el armonismo orgánico de tipo mussoliniano con el armonismo filosófico eutaxista. Y hay que recalcar lo de filosófico en vez de "político", pues Pardo sabe perfectamente que la eutaxia es infecta, y que toda ideología política armonista (fascista, maoísta, socialdemócrata, liberal, etc.) es una apariencia que esconde u oscurece una verdad política infecta, pero que al ser filosóficamente sustancializada no se aleja mucho de esa apariencia, hasta confundirse con ella, pues la filosofía política que hipostasía la eutaxia acaba justificando cualquier acto, aún atroz, en su nombre (6 millones de judíos gasificados en nombre de la eutaxia germánica), y acaba siendo una teoría política esencialmente (ultra)conservadora y legitimista de cualquier orden político. Y aquí está el otro punto esencial de su artículo crítico:
Y precisamente la eutaxia o buen gobierno es un criterio objetivo para determinar la justicia o injusticia de un régimen político, más allá de cualquier contexto ético, moral o religioso, por encima del grado de degeneración y corrupción que pueda implicar.
Aquí es donde Pardo, sin darse cuenta, me da la razón. La sustancialización de la idea filosófica de eutaxia como verdad suprema política, entendiendo que la eutaxia (buen orden entendido como perseverancia en el tiempo de un sistema político determinado) es el bien, la justicia, y la distaxia (no perseverancia, los "Estados fallidos") es el mal, la injusticia, independientemente del grado de degeneración o corrupción que el orden eutáxico pueda implicar. Es decir, para José Manuel Rodríguez Pardo un Estado es bueno:

- Si permanece en el tiempo aunque millones de personas en su suelo vivan en la más absoluta miseria (Etiopía, Tanzania, República Centroafricana).

- Si permanece en el tiempo aunque millones de sus habitantes vivan en condiciones infrahumanas de insalubridad, de cobertura sanitaria o de capacidad de consumo de los más elementales medios de vida y de alimentación (Bangla Desh, Malawi).

- Si permanece en el tiempo aunque sea a costa de determinadas relaciones de poder político relacionadas con señores de la guerra que utilizan a burócratas y políticos profesionales para asegurarles el mantenimiento de su poder (Costa de Marfil, Sierra Leona, Liberia).

- Si permanece en el tiempo aún cuando ello conlleve el mantenimiento del Estado a costa de la composibilidad de factores en el marco de las relaciones de producción estatales relacionadas con el mercado negro o el mercado rojo (Tailandia y la pederastia masiva, por ejemplo).

Y si el Estado produce un cierto bienestar social a parte de su sociedad será bueno y justo independientemente del contenido teórico y práctico del quehacer de ese Estado (las potencias islámicas wahabbitas sunnitas de la Península Arábiga son muy eutáxicas, como lo fue la Alemania nazi gracias a su su política racial y genocida, o el Apartheid surafricano, los pogromos antisemitas en los Estados títeres nazifascistas de Europa del Este, la desaparición de millones de niños y de sus familias en Chile o Argentina durante las dictaduras militares de la década de 1970). O incluso serán eutáxicas determinadas medidas depredadoras como los experimentos científicos innecesarios de los Estados Unidos sobre muchos ciudadanos guatemaltecos durante el siglo pasado, o será eutáxico el Escuadrón 731 para el Japón imperial filonazi. Es decir, y ahí es donde vemos que la sustancialización de la idea filosófica de eutaxia lleva al fascismo y al tercerposicionismo (ese que piensa que todos los habitantes de un Estado son igual de trabajadores, tanto el reponedor a tiempo parcial como Emilio Botín, tanto Amancio Ortega como un minero leonés; si todos son igual de trabajadores, es normal que la eutaxia sea hipostasiada, pues así todos los habitantes arrimarán el hombro en nombre de la eutaxia, cual fasces romanas unidas en el todo "común"), que podría resumirse así, parafraseando a Mussolini: "Todo en la Eutaxia, nada contra la Eutaxia, nada fuera de la Eutaxia". 


Desde estos postulados todo lo que dure será bueno, será racional, algo parecido a la máxima hegeliana de "todo lo real es racional". A donde nos lleva esta hipostatización eutaxista es a defender cualquier tipo de sistema político ("Prefiero la injusticia al desorden" que diría Goethe) solo por existir, es decir, porque dura en el tiempo y es recurrente, es decir, verdadero, aún cuando esa verdad política suponga miseria, analfabetismo, opresión e incluso establecer planes y programas absurdos a nivel interno o externo, y estos supuestos no son meramente éticos y morales, sino sobre todo políticos pues tienen su lugar en las sociedades políticas, en las Polis, en los Estados, y no en los ámbitos meramente comunitario-grupales -morales-, ni menos aún en los individuales -éticos-. Pues aquí está el error más grave de esta postura que hipostasía la eutaxia: el no ver que toda relación humana desarrollada dentro de la Polis (relación dada dentro del espacio antropológico) es una relación política, y hoy día es imposible separar lo ético y lo moral de lo político. Por ello el materialismo verdadero ha de ser político, y no meramente ético, moral o filosófico. Pero si realmente el eutaxismo fuese coherente con sus postulados, ¿por qué Pardo y otros, como Felipe Giménez Pérez, no defienden a ultranza un régimen todavía eutáxico como el Monárquico Constitucional de 1978? Es eutáxico, aún injusto a nivel ético y moral, también a nivel político, económico y jurídico ¿Por qué lo critican tanto entonces, si es tan eutáxico como el Régimen de la Restauración de los siglos XIX y principios del XX, e incluso más, pues deriva de un régimen anterior también eutáxico como el franquismo? A donde Pardo y su eutaxismo nos lleva es a defender filosóficamente cualquier acto político aberrante en nombre de cualquier orden político sea este el que sea. Lo más opuesto a tomar partido salvo por el merceranismo intelectual o, en su defecto, la toma de partido por aquellos a los que más igual les dio en su momento hacer lo que sea por defender el orden que ellos establecieron, los de la ideología política más importante en Europa entre 1919 y 1945.

Pardo se queja de que se denomine "fascismo" a esta sustancialización de la eutaxia. Pero como diría la filosofía mundana "cuando el río suena, agua lleva". Lo importante es que el sistema político dure, persevere en el tiempo, independientemente de los medios y de los fines que lleve a cabo y tenga para conseguir esa duración en el tiempo. Duración que puede llegar a ser, mal que les pese a los eutaxistas, irreconciliable con esos mismos medios desarrollados para su duración. El fin no justifica los medios, pero los medios sí determinan el fin. Y no hay sistema político en la Historia capaz de reconciliar absolutamente y de manera armónica ni perfecta sus propias contradicciones ni sus propios actos a nivel interno y externo, pues no existe la eutaxia como idea perfecta y armónica entre fines y medios de una sociedad política. Existe la eutaxia como verdad política en tanto entendida como relación circular infecta, siempre inestable, a pesar de la "prudencia" de las clases dirigentes y a pesar de la sistematicidad de la conexión entre sus fenómenos prolépticos y las realizaciones efectivas de dicha sociedad política, y estando siempre sujeta a diversas divergencias que tendrá que resolver (dialéctica interna de clases y externa -mixta, isomérica-, dialéctica con otros Estados, dialéctica entre empresas, problemas que desbordan el ámbito político mismo -catástrofes naturales, pandemias, etc.-). ¿Pueden considerarse todas las sociedades políticas como eutáxicas? No, pues existen los llamados "Estados fallidos" (Somalia, Afganistán, México para algunos), y reconocer la existencia de Estados muy degenerados que no han llegado al colapso absoluto y definitivo supone reconocer que la eutaxia no es "un principio axiomático del cual pueda derivarse un sistema o teoría política" (Bueno, 1991: 181). La eutaxia no es una verdad absoluta, sino una verdad, sí, objetiva, pero histórica, concreta, como correspondería a toda idea de verdad en el materialismo filosófico. Y es necesario evitar su sustancialización filosófica que lleva a defender postulados fascistas o tercerposicionistas, que si por algo se caracterizan es por su eutaxismo. Y en el fondo es a donde ha llegado Pardo, como muestra una de sus últimas contribuciones, en forma de noticia breve, en el malogrado diario El Revolucionario, cuando se refirió así al grupo neonazi griego Amanecer Dorado:


La realidad de potentes movimientos políticos nuevos, que de poco sirve demonizar asociándolos simplemente con el nazismo o con el fascismo que se iniciaron hace ya noventa años, ha comenzado a recorrer otra vez Europa. 

Hay que reconocer que su propaganda ha resultado atractiva para miles y miles de jóvenes griegos sin trabajo. Patriotas convencidos de que la Europa del euro y de los banqueros es el enemigo, y que es necesario acelerar su colapso.
Es decir, se defiende la eutaxia eterna sustancializada defendiendo a grupos que buscan la distaxia, la ruptura revolucionaria tercerposicionista, de la degenerada democracia liberal griega. Para Pardo, demonizar a Amanecer Dorado supone decir lo que son, esto es: neonazismo. ¿Acaso no puede apoyar Pardo o el diario El Revolucionario en general a grupos disidentes griegos pero antifascistas como el KKE o, incluso, Syriza? No, anatema. Syriza es una basura socialdemócrata progresista socialfascista que nos deja como estábamos, y por ello es mejor apoyar a Amanecer Dorado que son buenos chicos eutáxicos, que ven que todos los griegos son igual de trabajadores independientemente de su puesto en las relaciones de producción, y si hay que excluir a alguien que se excluya a los inmigrantes, claro. Todo sea en nombre de la eutaxia, si hay que organizar nuevos campos de exterminio en Europa, los eutaxistas así los defenderán. Pardo siempre defenderá a aquellos que lleven hasta sus últimas consecuencias la hipostatización de la eutaxia realizando cualquier tipo de acto "en defensa de la eutaxia", justificándolo desconectando los actos éticos y morales de la Política como si hoy día fueran cosas distintas. Y no lo son.