jueves, 9 de enero de 2014

Sánchez Gordillo, ETA y las debilidades de Izquierda Unida


Artículo publicado en Izquierda Hispánica el 4 de abril de 2012:




No es casualidad que esta foto salga justo ahora, por dos motivos: la huelga general del 29 de marzo de 2012 en España, y dos, porque Sánchez Gordillo ha sido el único miembro de Izquierda Unida que ha pedido no pactar con el PSOE en Andalucía. No en vano, Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda de Izquierda Unida (miembro del Colectivo de la Unidad de los Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas, partido creado por él, parte de la coalición Izquierda Unida, de tinte pro-secesionista andaluz y cercano del Sindicato Andaluz del Campo, con mucha fuerza entre muchos agricultores andaluces), ha dicho esta semana que si IU pacta con el PSOE en Andalucía, abandonará su escaño, y afirma que lo que debe hacer Izquierda Unida es, simplemente, votar en la creación del gobierno andaluz por el socialdemócrata José Antonio Griñán, para pasar después a la oposición y solo pactar lo que cuadre con el programa de IU. Pero en todo caso, IU, incluido Julio Anguita, quieren impedir que el PP gobierne en Andalucía, para convertirse en un partido visagra que, sin embargo, permita que sigan en el poder aquellos que han hecho de Andalucía un hervidero de corrupción y despilfarro económico, sin negar grandes logros en cobertura sanitaria, por ejemplo.
Sin embargo, aunque tiene parte de basura fabricada la fotografía (por los motivos que he dicho), también es basura revelada, y es que Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda por Izquierda Unida, sin negar su gestión tecnológica al frente del Ayuntamiento, nematológicamente (ideológicamente) esta foto le sitúa en el proetarrismo. Luego no es una fotografía anecdótica. Mientras en España no haya una IZQUIERDA NACIONAL real (lo más parecido es, le pese a quien le pese, Izquierda Hispánica), este tipo de imágenes serán comunes en el espectro de la llamada “izquierda española”, esa que habla de “Europa de los pueblos”, de “presos políticos vascos” y que se refiere al PP como “ultraderecha” y no como neoliberales. Y solo cuando haya una verdadera IZQUIERDA NACIONAL en España, esta podrá también recordar fotos de miembros del PSOE reuniéndose con Otegui o de miembros del PP tomando vino con los neofeudalistas de Amaiur. Mientras tanto, y a tenor de fotografías como ésta, el patrimonio ideológico sobre la idea de nación española lo seguirá teniendo la “derecha”, y de ahí que llamen a los huelguistas “antiespañoles”, identificando a la nación española con reformas laborales impuestas desde Alemania contra todas las clases de trabajadores españoles. Y mientras no haya una institución potente que reivindique la idea de nación española como el territorio donde crean valor, riqueza, todas las clases de trabajadores españoles, imágenes como esta serán objeto político de propaganda por parte de la “derecha” y motivo de deshonra para la “izquierda”.
Los únicos que salen ganando con esta foto son los proetarras y la propia ETA, todos ellos enemigos de la nación española, de todas las clases de trabajadores que crean valor en el territorio nacional. Y la que sale perdiendo es, más que nadie, España. Pero también Izquierda Unida como formación política española, pues si ahora que crece en número de votos por la crisis y la desafección de tradicionales votantes “cabreados” y “traicionados” (¡qué ingenuidad, sentirse traicionado por el PSOE!) del partido de Rubalcaba, IU no va a ser capaz de mostrar fortaleza y estoicismo, ni de transformar esos votos esporádicos en fidelidad, siguiendo siendo un comparsa de la socialdemocracia (quizás porque IU está dominada por socialdemócratas), puede que esto revele la basura que, para mal, pudre Izquierda Unida desde hace muchos años: indefinición política clara, supeditación total al PSOE, europeísmo, conservadurismo político (agitamos banderas republicanas para luego tener un programa ajustado al régimen de 1978), falta de idea específica de nación española y acercamiento simpático de muchos de sus miembros al secesionismo (o tolerancia al mal llamado “derecho de autodeterminación“), etc. En definitiva, cero personalidad política y sí mucha caricatura de lo que el PSOE y las izquierdas indefinidas españolas defienden y son. Un hecho que no podría evitar que, tras la recuperación económica en España (por vía liberal, y a pesar de cierto cambio de discurso en IU, hablando de pérdida de soberanía nacional en vez de estatal respecto a la reforma laboral, argumento que compartimos), el PSOE vuelva al poder para seguir con las reformas ya comenzadas por el Partido Popular de Rajoy. Eso sí, todo teñido de progresismo.
Mientras el PSOE solo se acuerda de Izquierda Unida para gobernar, Izquierda Unida apenas se acuerda de sí misma.