martes, 4 de febrero de 2014

Izquierda Hispánica ante los Mossos de Esquadra


Artículo publicado en Izquierda Hispánica el 27 de mayo de 2011:




En este vídeo podemos comprobar cómo los Mossoss D’Esquadra, la institución policial más violenta de España, que fueron reclutados miles de ellos en escasos años con sueldazos de 2.200 euros al mes y los unicos requisitos de hacer pesas y tener el nivel C de Catalán, y controlada por un gobierno claramente secesionista y neofeudalista, reprime violentamente a manifestantes pacíficos del movimiento de “indignados” que durante unas semanas ha ido ocupando varias plazas públicas españolas protestando contra la situación de crisis económica y política que atraviesa nuestra nación.
Este vídeo muestra dos cosas. La primera, que el pacifismo new age democratista, derivado de años de LOGSE (iniciativa pedagógica impulsada por el hoy ministro del Interior y dueño de facto de España y el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba), no sirve como leit motiv de protesta. Esta tarde se concentrarán en todas las plazas públicas españolas, en solidaridad con los heridos y detenidos de Barcelona (los cuales, de momento, han espabilado y han recuperdo la plaza), portando flores en protesta por la violencia desmedida de los Mossos, esa cuadrilla de mamporreros al servicio del neofeudalismo catalanista. Si el movimiento de “indignados” quiere ser tomado en serio, independientemente de la simpatía que siempre da ver cómo un débil es aplastado por un fuerte, debe cambiar varias cosas: dejar de ser un movimiento coservador democratista, dejar de pedir pacifismo y armarse tanto ideológicamente (aquí Izquierda Hispánica tendría mucho que decir) como materialmente, y purgar el movimiento de sus elementos más reaccionarios y disolventes (animalistas varios, conspiranoicos, progresistas inmaculados e intelectuales que no se enteran de nada).
Por otro, y aprovechando que el consejeo de interior de la Generalidad de Cataluña, Felip Puig, ha justificado la represión porque mañana el FC Barcelona podría ganar la Copa de Europa, y la plaza ha de ser desalojada para que los barcelonistas muestren su euforia por ganar la Tercera Guerra Mundial contra España (aunque jueguen contra el Manchester United), está claro que lo que más escuece a esta extrema derecha neofeudalista catalanista, a este nacionalismo fraccionario, a esta derecha facciosa y extravagante, es que el movimiento de los “indignados” proclame, entre sus reivindicaciones, la circunscripción única electoral a nivel nacional español. Por lo visto, un movimiento implícitamente unitarista como el de los “indignados”, aunque no se plasme simbólicamente, molesta a la poliarquía catalanista que pretende separar a la clase obrera española y someter a los catalanes de manera total al eje franco-alemán.
Para mostrar esto, qué mejor que citar a Héctor López Bofill, representante de lo más reaccionario y miserable del neofeudalismo catalanista:
Uno de los dramas de la historia de la Cataluña contemporánea ha consistido en que los movimientos de emancipación nacional o bien han sido aplastados por una burguesía sin alma o bien han sido disueltos en una revolución social con elementos del proletariado y del subproletariado de matriz española. Algunas de las grandes crisis que ha vivido el país durante el siglo XX han basculado entre estos dos polos en los que el catalanismo siempre ha acabado desgarrado por un conflicto de clases que ha beneficiado a los poderes en torno al kilómetro cero de Madrid.
Define a los “indignados” como:
Un inmovilismo de fondo que, como es habitual, dispone de la irresponsable complicidad de algunos actores políticos e intelectuales de la izquierda catalana, a veces autodenominada “catalanista”, que apoyan todas las luchas antiglobalizadoras, pero que miran hacia otro lado cuando la reivindicación de derechos se concreta en el derecho a la autodeterminación, unas élites supuestamente progresistas que han fomentado durante décadas el autoodio nacional y la persistencia de bolsas de población de origen español no integradas en el país.
Pero este traidor da con la clave del movimiento, lo que hemos podido comprobar nosotros en varias asambleas y comisiones:
Unas protestas, en la plaza Catalunya, ancladas, como digo, en un marco mental español, sea porque muchos de ellos son hijos y nietos de un sistema que no ha conseguido integrarlos en la catalanidad, sea porque identifican que el único cambio real de las estructuras socioeconómicas sólo puede proceder de un cambio de quien tiene el poder y los recursos: España.
Y esa es la clave. Puede que el movimiento de los “indignados”, como tal, tenga sus días contados. Pero no así ni el descontento social ni la propia crisis económica, política y moral de España. Las protestas futuras han de olvidar el pacifismo, han de tener una cohesión ideológica a prueba de bombas, han de contar con profesionales de la agitación, de la movilización y de la construcción de discursos. Han de contar con expertos en organización política con una meta clara: la toma del poder del Estado. Pues solo desde el Estado central, solo desde la unidad de España, se puede llevar a cabo una revolución seria, sin pacifismos pánfilos.
En todo caso, Izquierda Hispánica se solidariza con los heridos (incluído el policía, el cual cumple órdenes), y llama a la reflexión a todos los “indignados” y no indignados que nos lean, reflexión que pasa por deshechar el detritus que el movimiento ha absorbido y que lo había dejado, hasta esta mañana, en un impass. Y de paso, proclamos bien alto que, entre las reivindicaciones políticas concretas que han de llevar a esto a algo más que a sentadas, han de darse estas dos: supresión de la Generalidad de Cataluña y de los Mossos d’Esquadra.
Salud, Revolución, Hispanidad y Socialismo.