domingo, 18 de mayo de 2014

Exoeconomía: imperialismo y recursos extraterrestres

 
 
Publicado en Crónica Popular:
 
 
[...] las «asociaciones internacionales de capitalistas» se han adaptado siempre al contexto geográfico y social correspondiente, y si siglos atrás sólo se asociaban en torno al Mediterráneo o al conjunto formado por el Mar del Norte y el Báltico (la Hansa, por ejemplo), es lógico que a mayor espacio territorial abarcado, mayor tamaño y extensión habrá de tener el tejido organizativo empresarial (y si queremos introducirnos en el terreno de la ciencia ficción, si se llegara un día a un dominio capitalista de la luna o de algunos planetas, habría sin duda asociaciones «interplanetarias» de capitalistas).
Diego Guerrero: "El imperialismo no es una fase del capitalismo", El Revolucionario, lunes 7 de julio de 2008 (http://web.archive.org/web/20120627094614/http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo730).

Dos noticias científicas resultan de interés en relación con la nota anterior. Noticias que tienen que ver con dos cuerpos esféricos corpóreos del Espacio exterior: la luna de Saturno, Titán, y algunos exoplanetas similares a la Tierra pero de mayor tamaño. Y se trata de noticias cuyas implicaciones desbordan los campos científicos que, en princpio, tendrían relación con ellas: la Astronomía, la Astrofísica, la Geología y la Química.

Russia Today publicó ayer 17 de mayo de 2014 la noticia sobre un artículo científico de YaleNews, portal de noticias de la prestigiosa Universidad de Yale, que relata cómo varios exoplanetas (esto es, planetas externos al Sistema Solar) podrían contener vastos depósitos de carbono, grafito y diamantes, de varios kilómetros de espesor. En concreto ya se ha localizado un potencial candidato rico en estos minerales, 55 Cancri e, quizás con un 30% de diamantes en su composición, como asegura el astrónomo Nikku Madhusudhan. Este exoplaneta orbita una estrella de la Constelación de Cáncer. Pueden leer el artículo de YaleNews aquí (en inglés):


La otra noticia tiene que ver con la luna de Saturno Titán, cuya atmósfera es lo más parecido que conocemos actualmente a la atmósfera de la Tierra en sus primeros estadios de desarrollo hace más de 4.000 millones de años. Tiene unos pocos años esta noticia, pero se relaciona con la anterior. Parecer ser que mediante radares injertados en sondas espaciales como la Cassini-Huygens, se ha comprobado que la superficie de Titán está repleta de ríos, lagos, mares y océanos de metano líquido con una forma y coloración similar al agua terrestre, algunos incluso en zonas "tropicales" del ecuador de Titán, y que incluso la lluvia de Titán es de metano líquido. Como todo el mundo sabe, el metano es utilizado en la Tierra, entre otras cosas, para la generación eléctrica a través de turbinas de gas o generadores de vapor. El metano líquido es utilizado como combustible para la calefacción y para la cocina, y en algunos vehículos como combustible alternativo a la gasolina. Cuando así se utiliza se le llama gas natural. Como gas natural licuado es utilizado en procesos químicos industriales, en gasoductos (a temperatura ambiente es más ligero que el aire), en la producción de ácido acético, anhídro acético, metanol, hidrógeno, gas de síntesis (que permite generar electricidad), acetileno y clorometanos (estos cada vez menos usados).

Este tipo de noticias permiten ver cómo la dialéctica de Estados, y a través de ella la dialéctica de clases y de empresas, está realizando pasos a escalas variadas con el fin de perpetuar la recurrencia económica del actual orden económico-político establecido mediante la expansión, por "expedición" cibernético-astronómica, al Espacio Exterior, para estudiar la posibilidad de encontrar materias primas comunes en el eje radial del espacio antropológico terrestre y poder explotarlas haciéndose con ellas. El Imperio Estadounidense, previniendo a largo plazo la desaparición de los combustibles fósiles en la Tierra, podría financiar la exploración espacial de recursos energéticos ampliando ese eje radial, y con ello su capa basal, pensando en siglos venideros de una alta población mundial estable pero doblando la actual (de los 6.000 millones de personas actuales algunas estimaciones, como la de Amando de Miguel en "Las profecías no se cumplieron" (2001), Oviedo, Editorial Nobel, obra que fue Premio Jovellanos, que cifra un futuro poblacional en unos 15.000 millones de personas en la Tierra) que ha de ser mantenida mediante el mantenimiento de las actuales asociaciones estatales e interestatales de clases de propietarios de medios de producción en el marco de las relaciones de producción nacionales e internacionales. Marcos todos ellos ampliables mediante la capacidad de introducir en el campo económico actual, en interrelación con campos sobre todo tecnológicos y científicos, de elementos exógenos a nuestro Planeta, haciendo evolucionar la Geoeconomía actual a una posible disciplina exoeconómica que sería ininteligible sin las ideas básicas de una teoría económica materialista y su idea de Razón económica: composibilidad y rotación recurrente.

De ahí también, en buena medida, la prisa que algunas empresas tienen en desarrollar sus particulares programas espaciales, como Virgin o MarsOne (http://www.armesilla.org/2013/08/utopia-anarcocapitalista-en-marte.html). Y de ahí que, contrariamente a la opinión de Juan Bautista Fuentes, los recursos exoeconómicos tengan que ser pensados desde la perspectiva del eje radial del espacio antropológico del materialismo filosófico y no del eje angular, porque, además, todavía hoy no hemos encontrado númenes extraterrestres con los que desarrollar relaciones exopolíticas comerciales o bélicas (políticas) por la explotación de recursos exoeconómicos que, a día de hoy, serían sobre todo incorporados, en un primer momento, por los Estados imperialistas universales con capacidad para mandar misiones científico-tecnológicas a otros planetas. En particular Estados Unidos y, quizás, China.

Por ello ambas noticias son interesantes. Porque muestra cómo la dialéctica de Estados puede desarrollarse más allá de los confines de nuestra esfericidad terrestre (de hecho ya pasó durante la Guerra Fría) y como ese imperialismo (depredador de recursos, pero incluso con ideologemas generadores en algunos casos, como pueden ser las ideas proyectivas de "terraformación" de otros planetas: http://es.wikipedia.org/wiki/Terraformaci%C3%B3n), aún como hipótesis plausible, demostraría que este no es en absoluto la fase final del capitalismo