lunes, 8 de septiembre de 2014

De cuando señalamos las incongruencias de la Coordinadora Antifascista de Madrid (año 2007)


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Si manifestamos nuestro apoyo a la Coordinadora Antifascista por el asesinato de Carlos Palomino por un neonazi que además era militar, Izquierda Hispánica quiere manifestar su absoluto rechazo a los disturbios propios de la violencia callejera neofeudalista proetarra que se ha dado éste sábado 24 en Madrid, España, en las que, por cierto, se vió involucrado el partido político neofeudalista de extrema derecha Izquierda Castellana. La violencia de la protesta fue testimonial (entre 500 y 1000 manifestantes, todos menores de 30 años y todos pertenecientes a tribus urbanas como los punkis o los skinheads, entre otras, nada representativos de la clase obrera, aunque ellos piensen lo contrario: en realidad se tratan de jóvenes que se han tragado sin reflexión alguna esa mentira llamada movimiento punk británico de finales de la década de 1970, creado por el diseñador de modaMalcolm McLaren).

Por otra parte, Coordinadora Antifascista debería explicar por qué convoca “jornadas antifascistas” e invita a esas jornadas a grupos skins proetarras como los italianos Banda Bassoti:


La Coordinadora Antifascista debería también ser Coordinadora Antineofeudalista, ya que eso son los grupos con los que se relaciona (Izquierda Castellana incluída).

Papel del grupo neonazi CEDADE

Y, por desgracia, la muerte de Carlos quedará impune. Los nazis españolistas seguirán cometiendo crímenes y los autodenominados antifascistas (cosa que todos los no fascistas somos, por cierto) seguirán apoyando grupos ultraderechistas teñidos de rojo.

Si alguien quiere saber qué se esconde realmente detrás de las ideas autodenominadas antifascistas y de izquierdas de los grupos identitarios étnicos vasquistas, castellanistas, catalanistas, aragonesistas, andalucistas, asturianistas, galleguistas, leonistas, biercianos, cantabristas, castúos, &c., aquí tiene la amarga respuesta.

La única respuesta, frente al fascismo españolista y racista de Democracia Nacional, España 2000, y demás grupos mafiosos llenos de drogadictos que juegan al tardofranquismo, y frente a los grupos neofeudalistas proetarras y partidarios de la destrucción de España como nación política de ciudadanos libres e iguales en derechos y deberes, no es la democracia de mercado pletórico actual.

La única respuesta es la Izquierda Hispánica: una nueva izquierda marxista, materialista, patriota española, hispanista, iberoamericanista, internacionalista, socialista, antirracista y revolucionaria. La única respuesta ante esta amalgama de psicofantes es una séptima generación de izquierda, tras el fracaso progresivo de jacobinos (hoy inexistentes), liberales (hoy escorados a la derecha), anarquistas (hoy más cercanos al neofeudalismo y al triburbanismo que a los postulados de Bakunin), socialdemócratas (hoy antimarxistas, zapateristas y aliados de fuerzas ultraderechistas como el indigenismo o el Islam), comunistas (hoy prácticamente desaparecidos, sino engullidos por los socialfascistas de la socialdemocracia mundial) y maoístas (sin ninguna relevancia fuera de Asia, y con el constante peligro de una deriva imperial-capitalista).
Nosotros decimos: Antifascismo sí, pero no a costa de España. El auténtico antifascismo es la defensa de España como Nación Política de Ciudadanos Libres e Iguales en Derechos y Deberes. El futuro del verdadero antifascismo es la Izquierda Hispánica.