domingo, 14 de septiembre de 2014

De la necesidad de una nueva izquierda antiseparatista en España (año 2007)


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Ahora que ya tienen dinero de todos los españoles y disponen de información sobre concejales, es normal que esta banda de hijos de puta vuelvan a matar. Zapatero ha conseguido lo que ningún otro presidente de la democracia ha hecho: rearmar a los fascistas neofeudalistas etarras. Un presidente sensato debe dimitir después de ésto. Él no lo hará. Su discurso de hace media hora da pruebas de que sigue viviendo en el país de las maravillas: sigue separando sociedad española de “sociedad vasca” (¿ qué demonios es eso ?), sigue diciendo que en un futuro no muy lejano la paz llegará (¿ es un iluminado ? ¿ toma drogas ? ¿ el progresismo infinito es malo para la salud, a la vista de las declaraciones de nuestro líder ?), y sigue diciendo que la palabra ganará al terror (claro que sí, así se ganó a Hitler la segunda guerra mundial; así ganó Chamberlain al fascismo alemán).


Este gobierno de progres, antiespañol y antisocialista, debe ser derribado como sea. Pero ojo, el PP, que ya ha dicho que pactará con CiU y PNV -Imaz se está ya preparando para pedir a Rajoy lo que ZP no le dio, y el señor Más se la tiene jurada a Alicia tras lo de las elecciones catalanas; así que el resentimiento de CiU con el PSOE es más que manifiesto- no es en absoluto garantía de cambio, sino de continuidad maquillada de falso patriotismo. El PP significa hoy más pactos con políticos locales que se creen emperadores, y el PP significa también vender España a potencias extranjeras, ya que todos sabemos las ansias de los políticos peperos de lamer el culo al Imperio Estadounidense. Aznar lo hizo con Bush II -y pagó por ello-, y Rajoy lo volverá a hacer con el niño de papá de la Casa Blanca y con el sucesor que tenga, sea Giuliani o sea Hilaria Clinton (la cornuda).


Cada día veo más necesaria una tercera fuerza política, de izquierda real, patriota pero no chovinista, internacionalista, socialista y abierta al mundo hispano -para asestar un golpe revolucionario en el mismo corazón del Imperio-, anti-Unión Europea y anti-OTAN. Una izquierda política que garantice la seguridad de los ciudadanos en las calles españolas, el orden de las instituciones, el cumplimiento a rajatabla de la Ley -que nadie, se llame Pantoja o De Juana Chaos esté por encima de ella-, que garantice una vivienda a todos los españoles que sea digna de ser llamada así, que revolucione el modelo económico español convirtiéndonos en país puntero en ciencia y tecnología, que no permita que un capitalismo voraz comandado por PP y PSOE permita que unos españoles vivan como reyes y otros como cucarachas, que los jóvenes puedan tener empleo estable, que todos los ciudadanos españoles sean iguales ante la Ley, que todos los chorizos y criminales cumplan íntegramente sus penas -y si fuese preciso, que se endurezca el Código Penal-, que remodele las comunicaciones y refuerce los lazos entre regiones mediante la ampliación del AVE a las principales ciudades españolas, que tenga mano dura contra el terrorismo, que limite severamente la inmigración y que no permita que ningún país se chulee de España.

España tiene necesidad de una nueva izquierda, porque ni la izquierda indefinida de PSOE e IU, ni los goriloncios del PP, ni los neofeudalistas, garantizan otra cosa que lucha por el poder, corrupción y desprecio por el pueblo.

Ya es hora de que la nación, como cuerpo de ciudadanos libres e iguales, vuelva a ser dueña de sí misma. Ya es hora de reivindicar los derechos que durante dos siglos el pueblo español se ha ganado con sangre, sudor y lágrimas. Ya es hora de recordar lo que somos y dejar de que la clase política nos tome el pelo y nos trate como a ganado para cada cuatro años trasquilarnos en un colegio electoral, en el que no se decide nada, ya que todo está “atado y bien atado” en pequeños despachos de sedes de partidos. Es la hora de luchar contra todos, por el pueblo y con el pueblo, por el futuro de una ciudadanía que, a pesar de todo, merece la pena.