martes, 11 de noviembre de 2014

El 9N y el democratismo


Publicado en La República:





El pasado 9 de noviembre se produjo en Cataluña una pantomima de consulta “participativa” y “ciudadana” que está teniendo lecturas diversas según la ideología y los compromisos que cada uno tenga. Pero hay varias ideas insoslayables a este hecho que, no obstante, hay que dejar claras:
1) Una participación de solo el 30% del censo de Cataluña, en la que además poco más del 20% se postula a favor de la secesión de esta región de España (hubo más votantes federalistas y unitaristas de los que la organización se pensaba, organización por cierto claramente separatista), en una consulta sin censo en la que ha habido irregularidades (niños votando, votos repetidos de varias personas en varios colegios, por no hablar del voto de personas entre los 16 y 18 años y de inmigrantes sin papeles) realizada simplemente para seguir realizando un pulso al Estado español, debería hacer reflexionar al neofeudalismo separatista catalanista. Pues a pesar de los más de treinta y cuatro años de propaganda sistemática desde los medios de comunicación, las escuelas y universidades y la complacencia de todos los Gobiernos centrales de Madrid desde Adolfo Suárez hasta Mariano Rajoy, todavía el 70% de los catalanes pasa de independencias, prefiere que los políticos se centren en los problemas inmediatos de su vida (cosa que nadie hace) y, si me apuran, son detendencia claramente españolista. Cosa que ni una sola organización política de izquierdas en España trata de aprovechar para sí, salvo la ambigüedad calculada de Podemos respecto a este tema o el federalismo oportunista de Iniciativa Por Cataluña con Joan Herrera a la cabeza. En este sentido, la consulta ha resultado un fracaso. Pues los mismos que votaron a partidos separatistas (CiU, ERC y CUP) en el 2012, lo han vuelto a hacer por la independencia este 9N.
2) Esta consulta no vale nada jurídicamente, pero ha supuesto una derrota clamorosa de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno y depositario y defensor de la unidad territorial y lasoberanía nacional, ya bastante tocada en España desde nuestra entrada en la OTAN, la CEE (hoy UE), el euro y, posiblemente, el futuro TTIP. España no cuenta nada geopolíticamente hablando gracias a los poderes políticos descendentes españoles, sumisos del imperialismo depredador estadounidense y germánico. Como peón débil del esquema otánico, no es de extrañar que desde el vocero mediático del Kremlin más internacional, Russia Today, se de tanta cobertura al separatismo catalán, pero también al veneciano en Italia o al escocés en el Reino Unido. La agresión a la esfera de influencia eslava que ha supuesto el golpe de Estado fascista en Ucrania ha hecho que Rusia se aproxime a China, se revuelva contra la OTAN recuperando territorio (Crimea) y ataque la soberanía nacional de los peones otánicos de Europa occidental. Así pues, se trata esta consulta de un fracaso geopolítco español.

3) Quien ha salido reforzado ha sido Artur Mas, presidente de Cataluña. Separatista convencido, ha conseguido con esta consulta y su escenificación burlar a Rajoy, con el cuál estaba pactando en secreto un reparto confederal de España probablemente ratificado mediante una nueva reforma de la Constitución de 1978 pactada entre PP, PSOE y CiU (el PNV está a verlas venir). Se ha colocado por delante de Oriol Junqueras en lo que al movimiento independentista se refiere asumiendo la total responsabilidad de la celebración del 9N mostrando su burla de Rajoy y ha demostrado, con un abrazo al líder de la coalición CUP, David Fernández, supuestamente “de izquierdas”, quién es el que manda en Cataluña y quiénes son los demás a su lado, meros comparsas. Fernández ha quedado como un pelele, y la lucha electoral por el voto izquierdista en Cataluña en este año será una disputa entre CUP, ICV y Podemos. Por su parte, Rajoy ha demostrado lo liberal que es por no hacer nada ante la celebración de esta consulta. Su juridicismo político, el peso que da a si se ajusta a Derecho o no la consulta (no en vano, su formación profesional es la de registrador de la propiedad) no le permite ver que Mas le ha dejado como un gobernante inoperante, y ya ha recibido una denuncia por prevaricación y dejación de funciones ante el Tribunal Supremo (el segundo órgano judicial español tras el Tribunal Constitucional) por parte del partido VOX, una escisión del Partido Popular de Rajoy. Rajoy ha dado a entender que el Estado español es débil, que es un Estado fallido, que las pantomimas rupturistas se pueden ir extendiendo a País Vasco, Galicia, Valencia, Canarias, Andalucía, etc., y por tanto que no está a la altura histórica de las circunstancias. Su gestión económica de la crisis, unido a esto, le convierten sin duda en el peor presidente de la Historia del régimen de 1978.
pujoletti
4) Todavía hay gente, sea separatista o no, que celebra el 9N con frases pomposas tipo “fiesta de la democracia” y estupideces similares. Da igual si el proceso está controlado de manera total por la burguesía catalana, la más agresiva de España, la cual manipula a su gusto opciones supuestamente opuestas a su neoliberalismo salvaje (CUP, ERC), y da igual si el hecho de votar no hace que algo sea democrático (meter un papelito con frases en una ranura de una caja, algo que se ha hecho en regímenes tan dispares como la Italia fascista, la España de Franco -“democracia orgánica”, laAlemania nazi o en la democrática Suíza para frenar la inmigración musulmana al país). Algunas personas sienten orgasmos cuasi religiosos por el mero hecho de defender su “voluntad” de “votar” para, así, decidir la Historia. Pero la Historia no se hace solo, y no principalmente, con votos en urnas, como puedan pensar personajes nefastos de las izquierdas españolas como Jaime Pastor. Eldemocratismo, como enfermedad ideológica del siglo XXI derivada de un liberalismo capitalista cada vez más radicalizado y poderoso, hace creer a mucha gente que todo puede solucionarse “votando” y que, por el mero hecho de votar, el “pueblo” (esa cosa difícil de definir, que está dividido en clases sociales opuestas entre sí a veces a muerte, y que solo tiene sentido definir positivamente como la parte viva de la nación, la que hereda las obras de las generaciones pasadas y que ha de pasar el testigo a las generaciones futuras) es ya soberano.
franco votando
5) España se suma a la lista de los Estados fallidos del Mundo, aún siendo un Estado “rico”,junto con Somalia, Afganistán, Iraq, Siria o México, gracias a la inutilidad gubernamental en lo económico y lo político del Partido Popular y de Mariano Rajoy, ayudado eso sí por la gestión del Partido Socialista Obrero Español y por la CiU de Artur Mas y del corrupto y ladrón Jordi Pujol con el que muchos de esos miembros del “pueblo” se hicieron fotos, cual grupis, el pasado 9N cuando él y su señora fueron a votar. El Estado no ha intervenido en Cataluña y las pantomimas de agit-prop separatista, aún sin resultados inmediatos en lo jurídico (la obsesión de Rajoy y su “Rasputín” particular, Pedro Arriola, obsesionado por ganar las elecciones en un país donde la mayoría social es de centro-izquierda mediante la no movilización de ésta), se multiplicarán por doquier como ya dije más arriba. Las clases de trabajadores en España están cada vez más desunidas, en lo social, en lo económico y en lo ideológicoCuando se llama derecho a un privilegio, esto es, que siete millones de españoles puedan decidir sobre la unidad de España por el mero hecho de estar censados en municipios catalanes, negando ese derecho al resto de españoles censados en municipios no catalanes (añadiendo a esto que los catalanes de nacimiento no censados en municipios catalanes tampoco podrían votar), y cuando se aplaude ese privilegio neofeudal (por procedencia y residencia) desde Cataluña en particular y desde España en general, incluso por partidos de “izquierdas” que deberían defender la igualdad ante la Ley, el problema resultante es muy grave. Grave en tanto que la soberanía nacional como igualdad ante la Ley es defendida con mayor coherencia por partidos conservadores y liberales como VOX, UPyD o Ciudadanos, mientras que el resto de las izquierdas se quedan solo “en lo social” (como si no fuese social la unidad territorial, la tierra donde los trabajadores crean valor y riqueza para sí mismos, siendo en el sentido del valor incluso un expolio, un robo, la secesión), siguiendo una trayectoria desde la Transición de connivencia con el separatismo solo porque este se opuso a Franco, cuando en realidad se opuso a España. Salvo casos muy concretos independientes (Lidia Falcón, Juán Francisco Martín Seco), dentro de Izquierda Unida y el Partido Comunista de España (Salvador López Arnal, Javier Parra, Francisco Frutos, Antonio Gallifa, Rodrigo Vázquez de Prada o un servidor), el Partido Socialista Obrero Español (Juán Carlos Rodríguez Ibarra, José Bono, Francisco Vázquez, Nicolás Redondo Terreros), Podemos (Carlos Jiménez Villarejo o la candidatura Podemos Unidos, en la que se encuentran personas comprometidas como Enric Martínez, Francisco Osorio, Antonio Ordoñez oVicente Serrano) o la Asociación Democracia Real Ya, el resto de izquierdas españolas no son más que derecha disuelta con otro nombre, como el ya citado Jaime Pastor y todo el grupo de Izquierda Anticapitalista dentro de Podemos, el mismo Alberto Garzón o Tania Sánchez en Izquierda Unida, Beatriz Talegón en el PSOE, y en Podemos una ristra de nombres que van desde el propio Pablo Iglesias a Íñigo Errejón, pasando por Jorge Moruno, Jorge Lago y otros “pensadores” de la nueva formación populista.
Lo más grave son estos últimos, en tanto que son personas que enarbolan la palabra Patria para, al mismo tiempo, negarla. Es como si el PSUV en Venezuela y todos los partidos del Gran Polo Patriótico vencedor de las últimas elecciones generales se hubiesen vuelto locos y decidiesen que sobre la unidad de Venezuela solo pudiesen votar los venezolanos censados en el Zulia. Eso significaría que el Zulia en Venezuela podría separarse del resto del país negando al resto de venezolanos el derecho a decidir sobre algo que es patrimonio de todos los venezolanos: Venezuela. A basuras como estas algunos lo llaman “democracia”. Y no lo es.