lunes, 7 de diciembre de 2015

Carta abierta a Somos América/Izquierda Hispánica


Publicado en Crónica Popular:






Estimados amigos y, a pesar de todo, camaradas:

Os escribo para comunicaros mi decisión de darme de baja definitiva del Instituto Somos América, antes Izquierda Hispánica.

Pediría, eso sí, que este texto fuese leído el día de la reunión, a la que no voy a asistir, al resto de miembros, a los cuales transmito mi afecto y gratitud por todos estos años, y por unirse a algo que empezó siendo un mero blog de Internet.

Los motivos que me han llevado a tomar esta decisión son los siguientes:

1º)Tras conversar con Juan Miguel Valdera por teléfono sobre algunas dudas que tenía respecto a los nuevos estatutos, no estoy de acuerdo con algunos cambios de orientación que tendrá la asociación. Yo sigo defendiendo el materialismo filosófico de Gustavo Bueno como pilar, no el único, de mi cosmovisión del Mundo. Sigo defendiendo la Hispanidad como plataforma de acción política, sin negar la universalidad, y sigo defendiendo el socialismo como modelo socioeconómico y político. Ahora bien, no comparto hablar de un mero racionalismo crítico sin ninguna mención al marxismo, otro pilar fundamental de IH desde sus inicios, y que ahora ha quedado completamente barrido del mapa, quizás porque haya una mayoría no marxista en lo que queda de la asociación.

Dentro del racionalismo crítico cabe cualquier cosa, desde Descartes a Hume, pasando por Menéndez Pelayo, si me apuráis. Y esta anodina definición ideológica, el “racionalismo crítico”, que suena a “ilustrado”, confunde más que aclara. Debe de ser la influencia del populismo de Laclau y sus “significantes vacíos”, y el tratar de ocultar lo que se es para tratar de “medrar” en la sociedad, lo que ha motivado esta definición. Y esto no es un acierto estratégico, es un error, porque se van a seguir acercando “frikis” a nosotros, que fue la advertencia que Gustavín Bueno (Gustavo Bueno Sánchez, el hijo de Gustavo Bueno, director de la Fundación que lleva el nombre de su padre y, ahora, presidente de la Fundación DENAES para la Defensa de la Nación Española, en sustitución de Santiago Abascal, ex-miembro del Partido Popular y fundador de Vox) nos hizo hace años, y tuvo razón.

Yo, tras haber escrito sobre el populismo como verdadera séptima izquierda para la revista Nómadas, he tenido una evolución ideológica, política y filosófica que me ha llevado, de nuevo, a declararme comunista, cosa que ya era antes de fundar Izquierda Hispánica. No tiene sentido ocultar mi comunismo por tratar de salvar algo que es insalvable. Cuando aparezca La vuelta del revés de Marx habrá oportunidad para comprobar esa evolución. Se que hay marxistas-leninistas en Izquierda Hispánica-Somos América, pero también sé que no son mayoría, y que parece más perentorio “salvar la institución” antes que los frutos de ese trabajo de cinco años que, a pesar de nuestro “fracaso”, tiene su propia vida y su propia circularidad. Así, pues, yo no puedo estar en algo cuyos fines, a mi juicio, son una repetición de lo anterior, pero con mayores limitaciones.

2) Considero que la pretendida “neutralidad” frente a la Fundación Gustavo Bueno y Nódulo Materialista lo que va a conseguir es lo que Lino Camprubí siempre quiso, y dijo a Raúl Muniente: hacer cosas con IH pero sin mí, o mejor dicho, lo que ocurrirá es que os someteréis a Nódulo y a la Fundación, y estimo que es lo que la mayoría de vosotros quiere y desea. Yo sobraba, algo que José Ramón Esquinas, con sus borrados en facebook de mi amistad en varias ocasiones para no perjudicar su relación con Gustavín Bueno ha evidenciado. De hecho, para José Ramón, yo soy “problemático”. Pues bien, el comprobar que José Ramón es miembro de Nódulo Materialista e investigador de la Fundación Gustavo Bueno evidencia bien tanto sus prioridades personales (poder publicar un libro en Pentalfa y estar cerca del “maestro”) como los derroteros por los que Somos América irá.

Y no se puede ser neutral defendiendo el socialismo iberoamericano cuando uno se somete a una Fundación que funciona como un think tank del sector más ultraconservador del Partido Popular asturiano y una asociación sectaria cuyo único leit-motiv es el culto a la personalidad, en el peor sentido de la palabra, del Maestro Gustavo Bueno. Una asociación que, para mí, es el cortijo personal de Pedro Ínsua, donde puede ejercer de líder indiscutible y de referente, siempre bajo la atenta mirada, no ya de Gustavín, sino de Lino. Estar con ellos lo considero traición. Pero como para algunos esta actitud es “problemática” porque vulnera sus intereses personales egoístas, es mejor quitarme de en medio. Así se tendrá lo que en el fondo siempre se quiso: poder estar cerca de Bueno y “triturar filosóficamente el presente”, eso sí, desde el “socialismo”.

3) No quiero tener nada que ver con una asociación que prefiere hacerme a mí un juicio sumarísimo por sugerir nuestra entrada en elPCE (algo que se comentó hace años, por cierto, y ante lo cual no hubo oposición) y en Democracia Real Ya (asociación ya extinta debido a sus propias contradicciones internas y sus debilidades) para, en una plataforma política realmente existente, generar una corriente iberoamericanista y compatibilizar eso con Somos América, a tener algo que ver con Hugo Fernández de la Felguera. Un individuo extraño, difuso, que nadie conoce en persona salvo Agustín Lozano, si no me equivoco, y que me habló por twitter del “fracaso de mi proyecto” con desdén e incluso crueldad; no me merece ninguna confianza y para mí no es de fiar. Algo de nuestras ideas quedará, por mucho que le pueda fastidiar a “Felguerinos”. Pero si la asociación prefiere su militancia a la mía, yo sobro.

y 4) En este momento de mi vida he llegado a un punto en el cual lo que le pase a IH-SA no me afecta en lo personal. De hecho, el haber perdido tantas responsabilidades en la asociación y haber recuperado tiempo personal que había perdido por ella ha sido lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo. Y me ha permitido dedicarme a cuestiones que, de no haber sido por IH, las hubiese hecho antes. Ya nada me aporta Izquierda Hispánica-Somos América en lo personal, salvo quizás buenos recuerdos de amistades y vivencias buenas, que también han ocurrido y no hay por qué negarlas. Y considero que hay, para mí, aquí y ahora, cosas que tengo que hacer a las que dedicar mis energías. Pues ya conocéis mi capacidad de trabajo y de entrega. Y por ello tengo que dosificar bien a qué me dedico.

Muchas cosas que aquí escribo no he tenido oportunidad de decirlo en persona a algunos. Y dudo de que la pueda haber. Por eso lo he escrito. No obstante, os deseo lo mejor. Y aquí me tenéis para, en lo personal y en lo político, que cada uno cuente conmigo para lo que se pueda.

Vuestro siempre.

Santiago Armesilla.