lunes, 2 de enero de 2017

Sobre el término Ameriberia y su utilización para el blog clásico de Izquierda Hispánica





Esta web, http://www.armesilla.org, seguirá siendo repositorio de todo lo que haga. Retomé hace unos días el blog de Izquierda Hispánica, el clásico de wordpress, que dejé de actualizar en 2008 con más de 200.000 visitas y que retomé, sin haberlo reutilizado desde entonces ni promocionado, con más de 530.000 visitas. Un hito que obligaba a retormalo después de todo lo andado hasta ahora.

Sin embargo, aunque lo hecho por Izquierda Hispánica, como blog y como asociación, no puede dejarse aparte, pues ha sido una parte importante de mi vida y significativa de la de otras personas, y además ha ejercido su influencia en diverso ámbitos, algo innegable. Las ideas que defendimos siempre en IH tienen que seguir profundizándose y expandiéndose. No obstante, como decía, el blog de wordpress, al ser reutilizado para uso personal, y aprovechando tal nivel de visitas (la web armesilla.org tiene ya más de 256.000), el nombre más apropiado debía ser uno que sintetizara, en buena medida, las ideas que siempre hemos defendido.

Esa palabra es Ameriberia. Contracción de América (el continente físico americano donde se encuentra América Latina o Iberoamérica, llámenla como quieran) e Iberia (donde están España, Andorra, Gibraltar y Portugal). Pero también, se trata de un nombre que puede ser válido para las naciones políticas y los pueblos que hablan alguna lengua iberófona en Asia (Filipinas, Macao, Timor Oriental, las ciudades indias de Goa, Bombay ), Oceanía (Guam, la Isla de Pascua chilena, además de un total de 500.000 hispanoparlantes en el continente del Pacífico) y Asia (Ceuta, Melilla y Canarias por parte de España, Madeira por parte de Portugal, Sáhara Occidental, el Rif en Marruecos, Orán en Argelia, Cabo Verde, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Santo Tomé y Príncipe, Angola y Mozambique), en tanto que Ameriberia conecta con la iberofonía, el conjunto de personas que en el planeta hablan lenguas ibéricas, particularmente el español y el portugués, las dos únicas grandes lenguas globales mutuamente comprensibles del Planeta Tierra. El español es hoy día hablado por más de 500 millones de personas, y el portugués es la segunda lengua romance más hablada, por delante del francés, superando los 200 millones. Juntas hacen un total de más de 700 millones de iberófonos, que por demografía pueden alcanzar, a mitad de siglo, los 1000 millones. Se trata del espacio lingüístico, geopolítico, económico y sociocultural más compacto, a la vez que diverso, del mundo, con una capacida de desarrollo e integración sin precedentes. Un espacio que, además, permite el desarrollo de nuevas formas políticas e ideológicas que en este siglo XXI y los venideros recoga las mejores tradiciones globales de lucha anticapitalista: el marxismo-leninismo y el materialismo filosófico, conjunción que puede dar lugar a un materialismo político no solo para Ameriberia, sino para toda la Humanidad.

La palabra Ameriberia fue en primer lugar utilizada oficialmente por José Manuel Zapata y Juan Francisco Padilla, Zapata, nacido en Granada en 1973, es un tenor español, y Padilla, nacido en Almería en 1975, es un guitarrista. Ambos presentaron el espectáculo musical "Ameriberia" el lunes 20 de julio de 2015, en el centro Un Teatro Entre Todos, en Laroles, Granada. En palabras de Zapata:
La palabra mezcla América e Iberia para explicar la fusión de la música de las dos orillas que hemos intentado plasmar en este concierto. Los compositores son españoles, brasileños, argentinos… Hacemos un juego entre la música popular y la música culta… No es un recital convencional; hemos querido darle una vuelta más y crear sonoridades distintas para el sitio tan maravilloso en el que se hace el concierto.
Sin embargo, en fecha indeterminada pero sin lugar a dudas anteriormente a Zapata y Padilla, mi antiguo compañero de Izquierda Hispánica, el gallego Héctor Ortega, utilizó la contracción Ameriberia para señalar y definir el proyecto de Izquierda Hispánica, antes denominado por nosotros "socialismo iberoamericano" o, según el mexicano Ismael Carvallo, "Alianza Socialista Iberoamericana". Sin embargo, Iberoamérica todavía, quizás debido al orden de términos en la contracción, las naciones de la Península Ibérica, Portugal y España, aparecían como predominantes. Y en geopolítica, y en política en general, el orden de factores sí altera el producto. Por ello, Ameriberia es la palabra adecuada para referirse al espacio geográfico-político en el que las naciones americanas que hablan lenguas ibéricas son el elemento fundamental sobre el cual dicho espacio ha de pivotar en su (re)unificación. Y lo es en curso, en tanto que ya caminan hacia la llamada "unidad latinoamericana", si bien todavía no contemplan (salvo Brasil, y por intereses comerciales) un mayor acercamiento a las naciones iberófonas africanas, asiáticas y oceánicas. Ni todavía están preparadas, también por culpa del europeísmo y la Leyenda Negra, de superar las limitaciones del nacionalismo latinoamericano hacia la construcción de un espacio socialista mayor. El latinoamericanismo puede ser una herramienta fundamental para la construcción de Ameriberia si en vez de tomarse Latinoamérica como un fin se entiende como un medio.

La alternativa ameribérica fue defendida, académica y políticamente, por primera vez en Salamanca, España, el 28 de julio de 2016 en una ponencia de María del Rocío Pérez Gañán (antropóloga y geógrafa nacida en Santander) y por Santiago Armesilla (licenciado en políticas y doctor en economía), ante una audiencia internacional, principalmente americana y española. La ponencia se tituló Aproximación ontológica a las dificultades en el proceso de integración iberoamericano desde las políticas, y las ideas, del desarrollo. Más información sobre la misma aquí: http://www.armesilla.org/2016/06/ceisal-2016-tiempos-posthegemonicos.html

Dicha ponencia suscitó tanto interés como perplejidad, más por la vastedad y ambición de la misma que por motivos académico-ideológicos. Sin embargo, era necesario hacer constancia de dicha alternativa, Ameriberia, como plataforma en la que construir una integración y un desarrollo socialista, de corte raciouniversalista, que parta de esa parte del mundo donde descansan los restos del naufragio de los imperios portugués y español, que ya nunca jamás volverán. Pero que, para bien o para mal, las líneas históricas que han dejado siguen presentes hoy día y seguirán actuando en el porvenir. Un porvenir que ha de ser aprovechado si no se peca de miopía política y de prejuicios ideológicos.

De Vancouver a la Antártida, y de Mahón hasta Manila. Ese es el ámbito en que nació Izquierda Hispánica, primero en España, y ahora Ameriberia, para toda la iberofonía, en la cual, además de los citados países, las naciones políticas ibéricas asumen el papel de núcleo generador, y las del continente americano la de avanzadilla, vanguardia y grueso espacio-temporal fundamental sin el cual no podría entenderse dicho espacio geográfico.